Teatro: Hay que deshacer la casa


Autor: Sebastián Junyent
Director: Pape Pérez
Elenco: Imán Velasco y Charo Gabella

Sinopsis:

Hay que deshacer la casa: Un reencuentro entre dos hermanas; un lazo familiar que ni el tiempo ni la distancia han conseguido borrar.
Con 17 años Ana se fugó de su casa dejando atrás sus lazos familiares. Apenas ha mantenido contacto con su familia durante todos estos años. Pero tras la muerte de sus padres, Ana regresa desde París porque “el dinero bien merece un mal trago” Viene a reunirse con Laura, su hermana mayor quién quedó al cuidado de sus padres, para reclamar su parte de la herencia; básicamente la vieja casa familiar y las joyas adquiridas durante toda una vida.
Gracias a este reencuentro tendrán ocasión de recordar viejos tiempos, paisajes y personas, todo demasiado deteriorado por el paso de los años. Pero también este encuentro pondrá de manifiesto las diferencias entre ellas por el reparto de los bienes así como reproches mutuos
por el camino tomado por cada una. Lo que les llevará a jugárselo todo al número más alto.
La casa queda levantada y el reparto hecho, pero la relación no volverá a ser la misma.


Opinión personal:

Otra vez en el Teatro Lara, otro estreno. La multiprogramación tiene estas cosas: muchas sorpresas y alguna que otra pesadilla. Ayer se estrenó “Hay que deshacer la casa”, escrita por Sebastián Junyent y dirigida por Pape Pérez. 

El salón de una casa de clase alta; cajas vacías, y alguna llena de recuerdos familiares. Cuadros apilados en una esquina y dos sillones clásicos en medio. La imagen del padre preside el salón, la pintura toma protagonismo en la puesta en escena. Todo estaá preparado, con un poco de retraso… ¡empieza la función!

Una casa vacía de inquilinos pero llena de recuerdos. Dos hermanas se encuentran, después de mucho tiempo, en el punto de partida de sus vidas: la casa de sus padres. Los recuerdos de infancia, los reproches guardados en una caja todavía sin embalar, y el tiempo… que siempre pasa factura. Una herencia que repartir, joyas, dinero, la sombra de sus maridos y la casa de sus padres. Una repartición con sorpresas y grados de alcohol.

La obra tiene un comienzo titubeante, con ramalazos de teatro de otra época, y el desconcierto de la iluminación. La obra remonta en la recta final, con grandes toques cómicos, y con las interpretaciones menos aceleradas. Terminar el martes en la Sala Lola Membrives del Teatro Lara no es una mala opción. 


Victor Gomez Pino

9 comentarios:

  1. Hola!!
    Pues no soy mucho de ir al teatro, pero la verdad es que no tiene mala pinta :)
    Besos :33

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  2. Uff hace un montón que no voy al teatro, tengo que solucionar eso. Un beso

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  3. Ya la tenemos anotada, el próximo viaje a Madrid incluye teatro.

    Un besito.

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  4. Ya la tenemos anotada, el próximo viaje a Madrid incluye teatro.

    Un besito.

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  5. Hola! Tengo que empezar a mirar para ir al teatro, que ya lo echo de menos, jejeje.
    Besos!

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  6. Hola, no termina de convencerme y como soy muy especial para el teatro creo que dejaría pasar la oportunidad si se me presentara la oportunidad ya que seguro que habría otras que me llamarían más para disfrutar de ellas. Un saludo y nos leemos.

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  7. Esta vez creo que no me vas a terminar de tentar. Besos

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  8. Hola! No la conocía pero esta vez no me llama mucho. Gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  9. Hola!! en un principio pensaba que iba a ser todo dramático y veo que no. Si pudiera ir a verla no me lo pensaba: las relaciones familiares se pueden complicar mucho cuando hay una herencia de por medio. Besos!!

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