Teatro: El viento hace la veleta




DIRECCIÓN 
Tomás Cabané

AYUDANTE DE DIRECCIÓN 
David Hidalgo

TRADUCCIÓN 
Biblioteca Teatral Goethe-Institut

REPARTO
Juan Paños, Inma Garzía, Ana Carril, Iván Luis

ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO 
Marcos Olivares

Sinopsis:

Cuatro. Padre, madre, hijo e hija se sientan a desayunar. Todo aparenta cierta normalidad. Desayunan. Una casa. Una isla. Un puntito del tamaño de la cabeza de un alfiler en la nada azul. La familia. La excusa de un desayuno para forjar un vínculo irreal. Una familia como muestra de catálogo ideales burgueses. Hasta que el padre de familia pierde su medio de vida. Con el desempleo viene la crisis, las preocupaciones, los conflictos y el divorcio. Es una montaña rusa de emociones, un paseo por la vida donde cabe el drama y la ironía.

El deseo de alcanzar los sueños y la frustración que produce el no conseguirlo.


Opinión personal:

Un ligero frescor recorre el pasillo hasta llegar a mi habitación. El edredón me cubre medio cuerpo, y la garganta está inflamada. Una buena ducha templada, café, y una pastilla mágica, ¡no puedo quedarme en casa! Hoy toca ver “El viento hace la veleta” escrita por Philipp Lohle y dirigida por Tomás Cabané. 

Un cubículo de madera en el fondo del escenario. Se ven las sombras de cuatro personajes, una pequeña luz los ilumina. Dos están sentados y dos justo detrás de ellos. La sala tiene una muy buena entrada, todo está preparado… ¡que comience el espectáculo! 

Mil novecientos y algo, una familia normal, y miles de fotos para recordar los momentos, ocultar las carencias. El comienzo del cambio de siglo, el boom de Internet, y la crisis. Una familia que va evolucionando en el tiempo, y que se resquebraja por la pérdida del trabajo del padre. Crisis amorosa, conflictos cotidianos de los hijos, y reconciliación. La transformación de los personajes con el paso de los años, el distanciamiento entre ellos. Una viaje sin frenos, lleno de complicaciones, detalles. Una crítica a la sociedad actual que no te dejará indiferente .

Una sátira de la realidad, un texto que mezcla la comedia, con momentos de decadencia, tristeza, y un final complicado. Una obra con una gran puesta en escena, y con una dirección inteligente, impecable. Con un muy buen reparto, fresco, ágil y con un magnífico trabajo corporal.

¡Atención a todos! La podréis disfrutar todos lo miércoles en Nave 73, no os arrepentiréis. 

Víctor Gómez Pino

3 comentarios:

  1. Hola
    Muchas gracias por tu recomendación. Besos.

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  2. Hola! Tiene buena pinta aunque es una pena no poder ir a verla. Gracias por la crítica.


    Un saludo!

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  3. Hola! Tiene buena pinta, si tengo la oportunidad la veré.
    Besos!

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