Entrevista a Jorge Guillén, violinista de Strad



Antes de nada, darte la bienvenida a Chica Sombra. Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida?

Muchas gracias, un placer estar con vosotros. Bueno, digamos que mi día a día es un poco peculiar. Los últimos años estoy de gira con el violinista Ara Malikian, y viajar con él es muy divertido pero a la vez muy intenso y hay muchas veces que no sé ni en donde me levanto. Habitualmente por la mañana estamos viajando en furgoneta de ciudad en ciudad, y por la tarde ensayos y conciertos. No me aburro... ;)

Háblanos un poco de STRAD, ¿cómo se juntan sus cinco integrantes y de dónde sale su esencia?

STRAD nace un poco de casualidad. Hace unos 4 años abrí una escuela de música y les contraté de profesores. En una fiesta de la escuela, después de tomar unas copillas, fuimos sacando los instrumentos, nos pusimos a tocar y aquello nos enganchó. Digamos que empezamos como muchas parejas... en una noche de fiesta loca.

¿Viene el nombre de la banda STRAD de Stradivarius? Y, ya puestos, ¿tienes algún Stradivarius entre tus instrumentos?

¡Ojalá tuviera un Stradivarius! Tuve la suerte de hacer una pequeña gira con uno de ellos, y no podía ir ni al baño sin que me escoltara la policía, fue una experiencia increíble. En cuanto al nombre STRAD, viene de una de las revistas de música clásica más puristas que hay que se llama igual que yo, y que me hacían leer en el conservatorio, como ejemplo a seguir. Hoy en día soy todo lo contrario a la revista, y por eso decidí que STRAD fuera mi nombre en los escenarios. Soy Jorge de día y Strad de noche.

Y hablando de instrumentos, me ha llamado mucho la atención saber que tienes un violín clásico fabricado en Viena en 1776 y también uno eléctrico fabricado en Japón hace muy poquito. ¿Dirías que esto simboliza un poco la esencia de mezclar lo clásico con lo nuevo y atrapar así a público de todos gustos y edades?

La idea de mezclar los dos violines se pensó para demostrar al público que se puede tocar AC/DC o Metallica con un violín de 1770 y justo después tocar Vivaldi con un eléctrico hecho el año pasado en Japón. Además, con el violín eléctrico puedo probar nuevos sonidos y distorsiones que con el violín clásico no podría hacer.

En STRAD, combináis estilos como clásico, rock, flamenco, jazz, electrónica, etc. pero, ¿tienes algún género o estilo musical favorito?

Disfrutamos mucho tocando rock, aunque cada uno cuando estamos en la ducha tenemos nuestro estilo. Yo, por ejemplo, cuando voy en el coche suelo escuchar música clásica y antes de los conciertos suelo escuchar rap.

He oído y visto algunas de tus actuaciones. Cuando tocas, tu violín parece cantar. Y es que no es habitual ver a una banda con un violín como solista. Esto me llama muchísimo la atención. ¿Cómo nace esta idea de dar al violín ese fabuloso protagonismo?

Pues sí, la verdad es que es muy poco habitual. La idea vino por romper un poco los estereotipos que tiene mucha gente del violín como un instrumento serio y a veces aburrido. 

Sabemos que has actuado en más de treinta países, ¿podrías mojarte y contarnos alguna actuación que recuerdes con más cariño o que fuese especial para ti?

A todos los conciertos los recuerdo con mucho cariño. Pero recuerdo especialmente un concierto en Japón, estaba tocando con un cuarteto de instrumentos de cuerda, y en medio de nuestro concierto hubo un terremoto muy fuerte. La gente ni se inmutó y los del grupo (que eran todos japoneses) siguieron tocando. Yo paré un par de segundos en shock y, después al ver que nadie del público se inmutaba, seguí tocando. Fue una experiencia única, que por desgracia repetí el pasado mes de Septiembre en México.

El mundo del arte suele ser escabroso en el ámbito profesional para los que soñamos con dedicarnos a alguna de sus ramas y ganarnos la vida con ello. Mucha gente no se atreve a apostar por ello, ya que del arte es muy difícil vivir. ¿Qué dirías a esas personas que sueñan con tener una carrera artística, musical por ejemplo, pero tienen miedo de acabar viviendo bajo un puente?

Les animo a seguir luchando por su sueño. Casi nunca las cosas llegan a la primera, hay que luchar y dejarse los dientes para vivir de lo que uno quiere. Pero merece la pena, ya sea ser músico, actor, bailarín o ingeniero. 

El 28 de abril Strad actuará en el Teatro Nuevo Apolo, en Madrid. ¿Cómo describirías a nuestros lectores lo que podrán encontrar en una actuación como esta?

Eso es, el próximo día 28 de Abril estaremos en el Teatro Nuevo Apolo estrenando el nuevo espectáculo ¡Va a ser increíble! La idea del show es conseguir que la gente no aguante sentada en sus asientos, cante, baile, grite y llore. Será una mañana magnífica en la que estrenaremos nuevo miembro en la banda, nuevo equipo técnico y en la que contaremos con buenísimas colaboraciones.

Para terminar, darte mil veces las gracias y hacerte una última pregunta, ¿eres feliz?

Muchas gracias a vosotros por la entrevista. Y... ¡Sí, soy muy feliz!


Tamara López

7 comentarios:

  1. Que me gustan vuestras entrevistas... gracias por dármelo a conocer!

    Besitos 💋💋💋

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Es increíble la dedicación de los músicos a su profesión, una maravilla. Un besote :)

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola!
    No lo conocía, pero sin duda que voy a ir a cotillear más sobre el, dedicarse a lo que a uno le gusta es lo mejor que puede hacer.
    Muchas gracias por la entrevista
    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  4. Me parece un conjunto muy interesante. Gran entrevista.

    ResponderEliminar
  5. Qué interesante la entrevista. Una suerte tener un violín del S. XVII y haber tocado con Ara Malikian.
    Un besito :D

    ResponderEliminar

Susúrranos entre sombras lo que te ha parecido la entrada...