Teatro: Distopía





REPARTO
Alba Fontecha
Jorge Páez
Javier Hernández

Sinopsis:

Selección de escenas de las Trilogías de la Indignación y la Revolución de Esteve Soler. De las obras Contra el Progreso, Contra el Amor, Contra la Fraternidad y Contra la Igualdad.

La selección resultante es un tratado sobre la pérdida del humanismo y la empatía humana.  Situaciones realistas que proponen una distopía a modo de COMEDIA NEGRA que pretende chocar y remover al espectador.

El autor estrenará en otoño de 2018 una película sobre sus textos (“7 razones para huir(de la sociedad)”) del mismo moda que DIS7OPIA ha hecho una selección de los mismos, puesto que sus obras escritas a base de escenas independientes que tienen en común la creación de situaciones cercanas y contemporáneas  que en algún momento se vuelven surrealistas y llenas de humor negro.


Opinión personal de El señor Darth:

Hoy he acudido de nuevo a la sala INTEMPERIE que, por cierto, se está convirtiendo en uno de mis lugares favoritos, para disfrutar de una buena sesión teatral alejada  del circuito más mainstream, situado en pleno barrio de Malasaña y que tiene una oferta cultural,siempre muy interesante y un trato muy agradable. 

Distopía es el nuevo trabajo del prestigioso dramaturgo Esteve Soler, que siempre crea obras subversivas, muy interesantes y con una gran incentivación para cuestionarte la sociedad en la que vivimos. 

La representación es una antología de historias que me han recordado mucho (quizás en exceso) a Black Mirror o la mítica The Twillight Zone, algo que como premisa me encanta, ya que la ciencia ficción es un género al que dedico mucho tiempo de mi vida, tanto por ocio como otros menesteres, pero que también conlleva a que analice este tipo de creaciones desde una perspectiva mas crítica y racional.

La puesta en escena es una absoluta maravilla, es increíble apreciar lo bien que han ambientado en un escenario tan pequeño, una mezcla  de estilo ciberpunk, que podría ser sacado de una novela de Willian Gibson, con un costumbrismo muy actual y nuestro. La coreografía de movimientos de los actores, sumada a la ejecución de las proyecciones y del sonido, son muy conseguidas, por lo que toda esta suma de aciertos ayudan mucho a sumergirte de lleno en la obra. 

Los actores creo que han realizado un gran trabajo, en este caso me gustaría destacar sobre todo a Javier Hernández quién, en mi humilde opinión, tiene momentos interpretativos de muy alta calidad, sobre todo en el tercer relato, donde creo que su ejecución está por encima del resto. Me han dado ganas de levantarme y aplaudirle.

Donde quizás pueda tener los sentimientos más encontrados, es en la selección de la historias, ya que noto cierta intencionalidad efectista para intentar sorprender al espectador por encima de todo.
Personalemente, quizás no he empatizado con todos los relatos de la misma manera. 
Como análisis final, en relación a  este tema, debo reconocer que es complicado acertar o conseguir que en una misma antología lleguen a gustarte todos los capítulos por igual. Como ejemplo, podríamos realizar un ejercicio de comparación con la propia serie de Black Mirror, donde también pueden apreciarse estos altibajos, ya sea por calidad o por gustos. 

Sin destapar mucho el contenido de la obra, me gustaría destacar la tercera historia, que es la que realmente más me ha sorprendido. En ella se mezcla una situación muy esperpéntica e inquietante, en la que uno de los personajes entra por error en una casa diferente, adaptándose como si fuera un camaleón en este nuevo hogar, además de empatizar con los hijos y con la mujer que viven allí. El clímax de esta historia alcanzará su cenit cuando el impostor y el padre de familia discutan por la legitimidad de quedarse definitivamente allí  y poder suplantar o ejercer el rol correspondiente. 
La sucesión de diálogos es en muchos momentos surrealista y desternillante, a la par que aterradora. Toda esta mezcla hace que disfrutes enormemente el desarrollo de la historia, donde, como he dicho anteriormente, los actores alcanzan su momento de máximo esplendor. Enhorabuena también a Alba Fontecha y Jorge Páez. 

En cuanto a los demás relatos, todos plantean conceptos muy interesantes, donde no faltará una dura critica al consumismo y a alineación de los seres humanos en un sistema para nada democrático, además de plantearnos la teoría de que la tecnología es utilizada para alterar nuestra percepción de la realidad y esclavizarnos, tal y como ya proclamó Philip K Dick hace ya muchos años atrás. Destaco en toda esta selección de planteamientos ideas muy sugerentes, como puede ser la utilización de una droga que estimula el ¨enamoramiento¨ y, por ende, la anulación de la personalidad; o también la reiteración en la perdida de empatía a causa de las redes sociales y nuestra forma de vida.

También debo resaltar el ultimo capítulo, quizás porque es el mas delirante y con tintes bíblicos, en el que una familia de clase baja, con marido machista y agresivo incluido, se encuentra con una manzana gigante en su dormitorio. A esto solo puedo decir: ¡Bravo!

Distopía es un trabajo arriesgado pero disfrutable, donde sinceramente se agradece jugar con este género y lenguaje para adaptarlo en formato de obra teatral. Novelas como 1984, Mercaderes del espacio o Neuromante, entre otras, son el espíritu de este proyecto. 

Recomendaría ver esta obra a los fans de Black Mirror y de la ciencia ficción más social y especulativa que, aunque para mí tiene algunos altibajos, creo puede gustar a un variado abanico de público. 


Tamara López

2 comentarios:

  1. Hola! No la conocía pero tiene buena pinta, ojalá pudiera ir a verla. Gracias por la crítica.

    Un saludo!

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  2. Hola!!
    Soy una fans de Black Mirror así que no me importaría verla.

    −Fantasy Violet−
    Besotes! ♥ 

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