Entrevista a Emma Clit: `Yo siempre trato de reírme de los poderosos´



La carga mental es una novela gráfica sorprendente y que aborda el feminismo desde otro punto de vista. Escrita e ilustrada en un tono costumbrista y marcado con unas buenas dosis de humor, ágil e inteligente, la obra de Emma Clit ha conseguido conectar a la perfección con la mujer trabajadora y sus reivindicaciones en torno a las desigualdades que día de día siguen sufriendo dentro de nuestra sociedad.  

Sumergirse en su lectura consigue que el lector disfrute de un rato agradable y a la vez reflexivo, tanto para la mujer como también para el hombre, poniendo como ejemplo  mi caso en particular,  donde su lectura ha conseguido que reflexione sobre muchas situaciones que ocurren dentro de una relación y que, ya sean por un atisbo cultural u otros motivos, me doy cuenta de que a día de hoy, seguimos teniendo una buena dosis de comportamiento machista, muy arraigado dentro de nuestra cultura. 

En esta ocasión, he tenido el placer de entrevistar a la autora en las oficinas del grupo editorial Penguin Random House, donde puedo afirmar que he pasado unos minutos agradables e interesantes junto a ella, demostrándome que esta fascinante mujer tiene una personalidad poderosa y una gran inteligencia, siendo además una mujer muy agradable, educada y enternecedora.


Antes de nada, darte la bienvenida a Chica Sombra. Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida? ¿Te suceden las mismas situaciones que en tu novela?

Yo trabajo en casa actualmente, me levanto, preparo a mi hijo para llevarlo al cole, luego se encarga mi marido de llevarlo. Me hago un café, voy a mi ordenador, me informo de lo que ha pasado en el día, a continuación alzo mis manos sobre mi cabeza y me escandalizo. Finalmente, corto las redes y me dedico a mis tareas.

En cuanto a la segunda pregunta, cuando he afirmado anteriormente que me han pasado estas cosas es porque en efecto son ciertas, lo mismo ocurre con los testimonios que reflejo.

Tu trabajo me parece admirable porque profundiza en el punto clave del problema y lo que verdaderamente significa la lucha feminista. Yo lo que percibo, sobre todo, es que este feminismo es más efectivo que quizás un ensayo o una revisión más de corte académico.

¡Gracias!

Para mí se trata de una colaboración, porque lo que yo cuento en el libro, es mi palabra, mi visión, mi mirada, pero claro, yo no he inventado todos los conceptos y de hecho hay trabajos serios y complejos que han hecho los sociólogos respecto a esta cuestión. 
Cuando trabajaba, leía todo lo que podía sobre feminismo ya fuera en mis ratos libres o en el propio trabajo y, en mi caso en particular, lo que he querido es que la gente que no tenga tiempo para reflexionar o estudiar sobre ello, pueden tener acceso a través de los testimonios y mis ilustraciones de forma rápida.

Algo que me encanta de La carga mental es el sentido del humor, algo que si se hace correctamente, puede llegar a convertirse en uno de los recursos más reivindicativos. ¿Estás de acuerdo?

Sí, el humor es un arma muy poderosa que puede utilizarse tanto para bien como para mal. Una persona que se ríe va abrirse mucho más a las palabras que siguen, en defecto de si tratamos este problema en un contexto más triste o agresivo.
Digamos que me limito a hacer un trabajo de equilibrista, siendo seria cuando procede, pero también utilizando el humor cuando es necesario. Yo siempre trato de reírme de los poderosos. 

Como hombre, al leer La carga mental, me hago consciente de que el machismo se encuentra  todavía muy latente dentro de nuestra sociedad y, personalmente, te reconozco que algunas cosas las he podido cometer, quizás inconscientemente, por lo que para mí, tu trabajo ha sido muy enriquecedor. ¿Crees que tu novela también puede estar dirigida para las personas del sexo masculino?

Es muy raro, de hecho, que haya hombres que se sientan interpelados por el libro y que se sientan conmovidos, pero es cierto que ha habido unos cien hombres aproximadamente que me han afirmado que les ha ocurrido lo mismo que a ti. 
Yo creo que son hombres que han tomado consciencia y han avanzado en el camino del feminismo, que quieren que haya igualdad real, pero que todavía no poseen los instrumentos necesarios. Aunque mi libro esté dirigido concretamente a las mujeres, en el caso de hombres que ya están sensibilizados, como puede ser el caso de mi pareja, creo que a ellos sí tengo algo que decirles. 

Los hombres ganarán mucho si defienden la causa feminista porque desde muy pequeños nos encasillan dejando claro que el lado de los chicos siempre es más ventajoso, desde un punto físico o económico, pero también tienen sus inconvenientes. A las mujeres se las dice que hay comportarse para responder a las expectativas, algo muy ligado a la violencia sexual, o en definir nuestra zona de confort; a los hombres se le exige que sean más víctimas de la rabia y, en cambio, se les impide la sensibilidad, no tienen derecho a tener miedo o a estar tristes y, bueno, el ser humano es un ser muy fino. Las emociones son algo  a lo que tiene que tener acceso todos los niños independiente de su sexo. Cuando hablo de esto con hombres, muchas veces me reconocen que esto es cierto.

Uno de los principales problemas, evidentemente, se encuentra en la educación. ¿Verdad?

Sí, la educación y los modelos parentales que se han perpetuado generación tras generación. Las niñas juegan más a cosas relacionadas con temas de cuidar a los demás, mientras los chicos juegan más a cosas de guerras o violentas. Si ves los catálogos de los juguetes, te darás cuenta. 

En relación a lo que comentas y a nivel personal, yo tengo una hija y, en ocasiones, se le regalan juguetes con una alta connotación sexista, algo que me molesta notablemente.

Sí, es muy difícil ser feminista sin pelearse con todo el mundo a tu alrededor. Lo que hace falta es escuchar a los niños y decirles las cosas con absoluta franqueza. Los niños y las niñas tienen que aprender que pueden hacer lo que quieran y, en cuanto a este tema, ellos y ellas lo entienden muy bien, pero hay gente que no piensa igual. Por ejemplo, un día comprando una bici con mi hijo, había tres modelos, pero le indicaron que solo les queda uno de chicos y yo pensé que él podía elegir la que quisiera, ya que no se conduce una bici con los genitales. El problema en cuestión era que él había elegido una bicicleta rosa con un dibujo, y el vendedor le miró y se quedó en silencio, como defraudado. 

Dos años después, mi hijo no se quiere separar de su bici y, lamentablemente, ha recibido algún insulto por ello. Pero él discierne muy bien, yo le propuse cambiar de bici, pero él decidió quedarse con la suya. 

Un día leyó que había una tienda donde se vendía ropa sin género definido, que valía tanto para chicos o chicas y me dijo: 

"Mira mamá, tus viñetas funcionan".

En cuanto al tema de la ilustración, ¿te interesan los cómics? Ya que Francia tiene una tradición importante...

Para mí el dibujo es un medio, pero yo no trato de realizar algo artístico con esto. Yo no me veo como ilustradora, de hecho, hay muchos dibujantes a los que no les gusta mi trabajo y que afirman que yo mancho este oficio puesto que no he estudiado en ninguna academia.....

Hace no mucho tiempo, un importante ilustrador de cómic francés, me dijo que en lugar de centrarme tanto en el sexismo, debería meterme en clases de dibujo.

Por suerte recibió muchas respuestas en las redes sociales, creo que internet permite una democratización de los medios de expresión y dan espacio a muchas mujeres artistas que antes no lo tenían. 



No sé si es la primera vez que visitas España, pero me gustaría, en el caso de que hayas conocido el comportamiento de nuestra sociedad, saber si has apreciado alguna diferencia o similitud  en cuanto a la francesa. 

Solo vine una vez hace diez años, pero bueno, hay mucha comunicación entre los dos países y creo que la sexualidad es mas tabú aquí en España. Ahora, por ejemplo, se puede hablar en Francia sin ningún tipo de problema de la menstruación o de otras cuestiones femeninas. En cuanto al aborto en Francia, aunque es legal, es cierto que hay una corriente en la que cada vez más médicos se ponen en contra de ello; además, tengo la impresión de que en cuanto a la lucha de clases, España esta más politizada, tampoco sé si es debido a que los españoles con los que he hablado aquí suelen estar vinculados a la extrema izquierda.

Para terminar, darte mil veces las gracias y hacerte una última pregunta: ¿eres feliz? 

Sí, aunque cuando era empleada no, porque yo siempre quería ser útil para algo y que mi existencia no fuera inútil. Desde que dibujo y, sobre todo, cuando la gente me escribe que lo que hago les llega, me siento muy plena y feliz.


Tamara López

3 comentarios:

  1. Hola! No soy de novelas gráficas pero parece interesante. Gracias por la entrevista.

    Un saludo!

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  2. Hola!
    Este tipo de libros me encanta, así que gracias por presentármelo a través de esta entrevista
    Saludos!

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  3. Hola!
    Muchas gracias por compartir la entrevista!
    Besitos :)

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