Entrevista a Julio Llamazares, el escritor viajero




Estoy ahora mismo esperando dentro de las oficinas de la editorial Penguin Random House y acaba de entrar en la habitación el escritor Julio Llamazares. Su presencia me trasmite calma y serenidad, en cierta manera me siento como si tuviera en frente de mí a una persona muy sabia con un gran bagaje a sus espaldas.
Julio acaba de publicar Las rosas del sur, que es la conclusión y la segunda parte de un trabajo que ha durado más de diez años. 
Este libro, al igual que la primera parte que le precede, narra el viaje realizado por el autor por todo el país, con la misión de visitar todas las catedrales que lo conforman y trasmitir al lector esta extraordinaria experiencia.


Bienvenido, Julio, a Chica Sombra. Lo primero que me gustaría saber es, si una vez recorrido todo este camino tan maravilloso, has sufrido algún cambio profundo en tu ser o en tu visión paradigmática sobre la vida.

Bueno, lo que pasa es que es un recorrido que he ido haciendo durante años, concretamente han pasado diecisiete, por lo que ha sido un trabajo elaborado durante mucho tiempo. En realidad, este es un libro que yo empecé siguiendo una pasión: mi fascinación por las catedrales. Desde que vi la primera, que seguramente sería la de León, que para mí era la ensoñación de  un gigante caleidoscópico en el que te sumerges, supe que necesitaba recorrer este camino.

Siempre que acudía a alguna ciudad, lo primero que realizaba era visitar su catedral y cierto día se me ocurrió ver las de todo el país, lo que yo no me imaginaba es que hubiera tantas. (Risas).

Al fin y al cabo, lo que he ido haciendo es un viaje por España a través de sus catedrales, puesto que estos edificios son los espejos en los que se reflejan sus ciudades y su alma.

Durante este tiempo he cambiado mucho y he aprendido mucho de España, de los españoles, su arte y de la condición humana, incluida la mía, porque al final, es verdad aquello que decía algún sabio cuando afirmaba que todo viaje es un viaje alrededor de uno mismo.  

En relación a estas palabras que me has indicado,  he sentido que has recorrido un viaje a través del alma de España ¿Era tu intención visitar todas las catedrales del país desde un primer momento?

En efecto, el proyecto desde el principio era recorrerlas todas. Por algún lugar recóndito debe estar el borrador con todo el planteamiento inicial del viaje, donde ya me imaginaba cómo serían aquellas ciudades que no conocía,  donde lo que realmente me apetecía era presenciar  catedrales como las de Segorbe, Orihuela o Guadix.

Con el tiempo, me he ido dado cuenta y tomado conciencia de la dimensión del viaje, con la conclusión de  que he recorrido cerca de 20000 kilómetros, divididos entre 75 días por cada parada o distancia salvada, aproximadamente.

¿Cómo fue el proceso? ¿Ibas cada fin de semana a un sitio o ha sido todo un recorrido más homogéneo?

No, el libro lo he planteado como un libro de viajes, en el que iba organizando cada uno en función de las zonas, tanto naturales como geopolíticas.

Aunque en el libro hay arquitectura, leyendas o anécdotas, es la obra de un viaje sobre el país, donde cada catedral es la caja negra del lugar en el que habita, donde está recogida toda su información.

Tras este recorrido, ¿cómo definirías ahora el significado de una catedral? 

Las catedrales han perdido el sentido original por el que estaban construidas, que era nada más y nada menos que ser la representación de Dios en la Tierra. Ahora ya solo las visitan prácticamente los turistas y han perdido su razón de ser, haciendo que sus propios habitantes no las visiten si quiera, pero todavía siguen siendo los edificios más simbólicos que tienen las ciudades de Europa. Si sabes leer lo que se esconde tras sus muros, puedes aprender mucho de ellas.

Independientemente de si eres creyente o no, ¿has tenido algún tipo de conexión mística durante este camino?

No. Después de recorrer las 75, puedo afirmar que no he visto a Dios, no he visto nada anormal más que el edificio en sí, que no llega a ser más que lo sueños de locos de alguien en piedra. 

Es el símil de aquello que decía un canónigo de la catedral de Sevilla, que quería hacer un lugar tan grandioso y tan bello para que piensen que en esa época éramos locos. Os afirmo que ese concepto sí lo he presenciado que es, sin más, ese anhelo o el reflejo de la necesidad de buscar una explicación ante el absurdo existencial en sí.

En la actualidad, ¿qué lugar puede ser el sustituto de este tipo de edificaciones?

En la antigüedad eran los edificios dominantes y lo que primero veían los viajeros. Estos imponentes edificios representaban la grandiosidad de cada ciudad, ahora podrían ser sus estadios o rascacielos los que representan el poder de cada una. 

La literatura de viajes me apasiona, donde existen muchos libros de este género que se encuentran entre los favoritos de mi biblioteca, como pueden ser las crónicas de Mungo Park o Naufragios de Cabeza de Vaca, entre muchos. Es un género apasionante, ¿verdad?

A mí me pasa lo mismo que a ti, me fascina como autor o lector, me gustan hasta los libros malos, tiene una fascinación ligada a la imaginación, al igual que los mapas, que también me paso horas revisándolos. Además, no entiendo cómo este género aun tiene que justificarse. En España ha tenido sus épocas de esplendor y otras en el absoluto ostracismo. Si te fijas, en verdad, todos los grandes libros fundacionales fueron libros de viajes: La Biblia, La Odisea  o Las crónicas del oeste, incluso hasta El Quijote

El viaje es la metáfora más adecuada para la vida.

Si te das cuenta, pese a la tecnología de la que disponemos, nada es comparado con un buen libro sobre un viaje. ¿Verdad?

Claro, porque se incluye la visión personal de cada uno. Sobre las catedrales hay miles de libros, pero yo he realizado mi visión personal y ese es el elemento diferencial. Cada viaje es diferente, ni siquiera la misma persona hace el mismo recorrido. Como dijo Heráclito: 

Nunca te puedes bañar en el mismo río, porque el agua ha cambiado.

¿Es muy importante la poesía en tu obra?

La poesía es ese misterio que hace que las palabras signifiquen algo más profundo. La poesía es la música de las palabras y la consecuencia de que te trasladen a otras realidades, en defecto de lo que puede ser o transmitirte un ensayo o un documental audiovisual.

¿Piensas algún día trabajar de nuevo en el cine? 

Si algún día alguien me lo propusiera, no diría que no. Los guiones que he escrito fueron por propuestas de varios directores, no una iniciativa propia. Como dijo Rafael Azcona, irónicamente;

Lo bueno del guion es que los adjetivos los crea el director. 

Si me lo volvieran a proponer, lo haría sin duda alguna.

¿Te quedas con algún momento en concreto?

He tenido momentos de felicidad y momentos de desazón y frustración. He conocido gente buena y personas desagradables. Por ejemplo, me paró la policía dentro de la catedral de Teruel, en Jerez me robaron el maletero del coche... pero luego me han pasado cosas estupendas y me he encontrado con personas que me han ayudado sin pedir nada a cambio. Nunca dije que era escritor ni el motivo de mi estancia, para mí era un premisa vital. Los viajes son una absoluta ruleta.

Me gustaría que, con toda la experiencia que tienes, nos describieras cómo es España una vez llegado al final del camino.

He llegado a la conclusión de que España es país de países, hay muchas diferencia entre una zona y otra, sin entrar en disquisiciones políticas. España es un país de diferentes lenguas y culturas, razón que me lleva a la conclusión de que lo que no se puede hacer es unificarla sin criterio, el futuro que le espera a este país es el de la diversidad. Este país creo que no acaba de ser ese pastel que está totalmente cocido aún.

Una última pregunta, ¿eres feliz?

Me gustaría serlo. Me da la impresión de que la felicidad como ideal no existe, lo que sí existen son momentos en concreto. He sentido una paz inmensa muchas veces, desde momentos concretos hasta actuaciones de determinadas personas. Como conclusión, pienso que da más felicidad dar que recibir.

Sin más nos despedimos, llevándome yo un grato recuerdo y la experiencia vital de conversar con una  persona realmente fascinante.



Tamara López

3 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Me alegra muchísimo que hayas tenido la oportunidad de entrevistarlo y te quedaras con un buen sabor de boca, por decirlo así. A pesar de que no conocía el libro pinta muy innovador.

    ¡Un besito!

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  2. Hola! No lo conocía así que muchas gracias por la entrevista.

    Un saludo!

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  3. Hola!
    No conocía ni el libro ni al autor.
    Gracias por la entrevista!
    Besitos :)

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