Entrevista a Lizette Abraham, fotógrafa mexicana que lucha por la igualdad




¡Hola, Lizette! Lo primero, darte la bienvenida a Chica Sombra, siéntete en tu casa. 
Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida?

Este año ha sido particular en mi vida, me he dedicado solo a producir imágenes, investigar materiales y conceptualizar ideas. 
Me levanto, preparo un desayuno ligero, hago mi café y  me voy a mi estudio comenzar el trabajo, lo primero que hago es checar mi correo y los medio digitales, después , comienzo lo que no terminé un día antes, puede ser trabajo manual como construir objetos o edición digital, como editar lo que ya fotografié.  Lo más tardado es realizar las tomas fotográficas, por que ahí todo ya tiene que estar listo y acomodado.
En la tarde tomo un descanso y leo un poco o veo algún documental en YouTube, y seguidamente sigo con la producción, termino como a las diez de la noche, me hecho un buen baño y a la cama.

Actualmente vives en la ciudad de México, donde enfocas tu trabajo a través de fotografías basadas en temas de género y en problemas sociales que asolan el país. ¿Cuál crees que hay que solucionar con más urgencia?

Mi trabajo se enfoca en la creación de imaginarios fotográficos basados en problemas que vivimos en México.  Estos temas son la pobreza, la corrupción y la violencia, fenómenos  que  se vuelven una cadena de  consecuencias  creando  los más graves episodios en la historia de México;  hablo de las desapariciones forzadas,  de los feminicidios  y de los abismos  que existen entre la riqueza y la pobreza.



Estás muy metida también en el tema performance. ¿Qué ansías lograr con esta disciplina?

La disciplina del performance es una actividad abierta que incluye cualquier otra disciplina artística, gracias a esta característica,  me ha interesado explorar esta actividad como una manera de expresión y creación de imágenes poderosas  que se  realizan en vivo.
A día de hoy me sigue atrayendo el performance, ya que me invita a investigar temas desde  una visión más corporal y desde la puesta en escena para un espacio especifico;  es interesante, ya que en estos momentos, la disciplina que llevo con la creación fotográfica ha retroalimentado la realización del performance.
Lo que me interesa lograr con esta disciplina es abrir mi panorama artístico y seguir en una búsqueda personal  que integre temáticas, materiales y el cuerpo en la escena, me llama  la atención como estos rubros se integran para construir visiones, como cuadros vivos, que tengan  la capacidad de comunicar al espectador.

Has ganado prestigiosos premios como el FINI o el FUMCA por tus fotografías. ¿Qué siente una ante algo así?

Es  revitalizante ganar premios,  me sirve como un motivador  y  muchas puertas se abren; sin embargo, los premios no me dan de comer y somos tantos artistas en la escena mexicana que hay que trabajar muy fuerte para no desanimarse ante el camino del arte emergente. 
A mi parecer, lo importante de los premios es que sirven como un motor de autoestima ante lo que haces, pero creo que el verdadero motor es seguir encontrando a través de la investigación y producción  tu verdadera esencia creativa.


Tus trabajos están expuestos en multitud de exposiciones, tanto individuales como colectivas. ¿Podremos ver alguna en España?

Sería un honor tener la oportunidad de exponer en España, a día de hoy no tengo ofertas,  sin embargo, al momento que haya alguna invitación o gestión de mi parte,  haré lo posible  por abrir esa puerta.

Personalmente, México me parece un país muy hermoso, pero de mujer a mujer, ¿crees que allí queda aún mucho que demostrar con el feminismo? ¿Crees que hombres y mujeres tenéis, por ejemplo, las mismas oportunidades laborales?

El panorama sobre la igualdad de género en México es desalentador, a pesar de que se están denunciado muchos problemas, como el acoso en las calles, la violencia hacia mujeres y niñas y la desigualdad salarial, sabemos que  tenemos mucho camino que recorrer. Un tema que es bastante preocupante son las mujeres indígenas de nuestro país, ellas son las más denigradas y violentadas, no tienen las condiciones para poder decidir abortar, tampoco cuentan con un buen servicio médico cuando se enferman y la pobreza extrema  en pleno 2018 es una realidad  que les toca vivir mayormente a estas personas.
La realidad en México es escabrosa hasta surrealista,  por este motivo mi obra habla sobre la violencia en general, por que todos los días convivo con situaciones de discriminación, de violencia, de pobreza y desigualdad y en los medios de comunicación se ven todos los días atrocidades. Por esto mismo no puedo animarme a realizar obras que hablen de temas bonitos, cuando se que mi entorno no lo es. 

Falta mucho por hacer, sin embargo, veo mucha esperanza en la gente, en nuestra capacidad de trasformar México, ya que en mi país, el mexicano se esfuerza por llevar el pan a la mesa. El mexicano promedio trabaja jornadas laborales muy largas, es increíble pensar que muchos sostienen a sus familias trabajando hasta 16 horas al día, es un acto heroico, pero en ese heroísmo está instalada una cultura de la explotación laboral. 

El feminismo en México ha venido a cuestionar muchos temas, eso es bueno, y estamos viviendo esa trasformación hacia la igualdad; sin embargo, el hacer conciencia es un proceso lento y hay que tener mucha paciencia con los procesos sociales en la actualidad en el país ya que, a pesar de todo, hay una cultura profundamente machista y misógina, la cual está  reforzada por la historia de la conquista que vivió México. 

Si te durmieses y te despertases dentro de 50 años… ¿Cómo te gustaría encontrarte el mundo? 

Un mundo donde las personas tengan mayor calidad humana, eso es todo. 



¿Me puedes contar algo sobre tus próximos proyectos?

Estoy acabando el proyecto Imaginarios desaparecidos, una serie de imágenes inspiradas en el arte textil de las mujeres bordadoras de los altos de Chiapas. Este trabajo fue realizado con el apoyo de una beca llamada Fondo Nacional para Jóvenes Creadores y fue toda una experiencia de aprendizaje, ya que decidí cambiar mis procesos creativos y entregarme a una exploración mucho más manual que digital. Estoy contenta, ya que ya casi lo acabo.
Me siento bien, porque este año me dediqué mucho más que otros a la producción contemplando nuevas formas de construir imágenes.

Para terminar, darte mil veces las gracias y hacerte una última pregunta: ¿eres feliz?

Lo suficiente, soy una persona muy afortunada y, sin pedirlo, la vida me ha dado todo para poder construir mis sueños, para poder construir mis fotografías. 


Tamara López

6 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Wow. Wow. Wow
    Antes de nada, me alegro muchísimo de que pudieras hacerle una entrevista a Lizette, que forma tan increíble de expresarse y la respuesta que más me impacto pero con la que estoy totalmente de acuerdo "¿Cómo te gustaría que fuera el mundo una vez que te despertaras después de 50 años?"
    Que exista un mundo con una mejor calidad humana.

    God.

    ¡Muy buena entrevista!
    Un besito <3

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  2. No conocía a la autora pero menuda fotografía más bonita, impacta!
    Un beso!

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  3. Increible su trabajo! Me ha gustado mucho conocerla, y sobre todo que con su trabajo trate de dar un grito sobre todo lo que tiene que cambiar en su país ;)

    Besitos

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  4. Me ha encantado la entrevista y el trabajo de Lizette. Muchas gracias por acercamos a esta artista. Besotes

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  5. Hola! No la conocía pero me ha parecido muy interesante. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  6. Hola!
    Una entrevista de lo más interesante.
    Besitos :)

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