Matices, o cómo valorar la vida


Titulo: Matices
Autor: Diego Martínez Torrón
Editorial: CÁTEDRA
Fecha publicación: 18 de Octubre de 2018
Número de páginas: 304






Sinopsis:

La obra de Diego Martínez Torrón, autor independiente adscrito a la generación del 70, sostiene un concepto distinto de la poesía y de la literatura, con un lirismo muy depurado, que reflexiona acerca de temas trascendentales con una diáfana y sugerente expresión. Esta edición del autor, con comentarios casi aforísticos a cada poema, contiene los textos más relevantes de su ya dilatada producción lírica: desde el surrealismo inicial, de una preciosa imaginación, a la "estética de la sencillez" en el tratamiento del tema de la amada, para llegar a la etapa final, que desarrolla una poesía de pensamiento e ideas. "Matices" ofrece todo un tratado acerca del amor, y también acerca del sentido del arte y la literatura, el panteísmo enamorado de la naturaleza, y la muerte. Toda una cosmovisión propia. 

Opinión personal de María Pizarro:

En esta web hay cabida para todos los géneros literarios, y estas lluvias incesantes sacan mi lado más romántico, así que lo que más me apetecía leer era poesía. 

Diego Martínez Torrón tiene una característica distinta a otros poetas que he leído. Él mezcla y combina el concepto que solemos tener de la poesía y de la literatura, aportando su sello personal.
La Editorial Cátedra nos trae Matices, una antología poética escrita entre 1974 y 2016, donde el amor es el tema central.

No quisiera pasar por alto el estupendo prólogo de José María Merino, donde nos muestra un recorrido por las distintas publicaciones del autor, así como anécdotas de la vida personal, o en qué circunstancias estaban escritos y a quién iban dirigidos muchos de los poemas.

A mi parecer, es una obra muy completa que no solo se disfruta por la fuerza de los poemas, sino que también el libro consigue hacerte sentir muy cerca del escritor y conocerlo en profundidad.
Los poemas dedicados a su esposa fallecida son, sin duda alguna, los más duros, y a su vez los más realistas y tiernos. 
Si tuviera que elegir alguno del conjunto de Matices, sería Polvo, que releí varias veces, y que me hizo reflexionar sobre lo corta que es la vida y lo poco que solemos apreciar los pequeños momentos que nos regala.
Aquí os dejo ese poema del que os hablo, y así veis una pequeña muestra de lo que podéis encontrar en el interior de esta antología:

Pero pensar en exceso en la muerte,
como hacen los religiosos
y los antiguos existencialistas,
impide disfrutar la felicidad del presente,
al que ahogan en especulaciones,
en reflexiones,
en mitologías.
Y sin embargo es verdad
que el presenta tampoco existe,
sino que es un brillo fugaz
que desaparece,
como nuestras propias vidas,
como nuestros propios pensamientos,
sin dejar rastro.
Morirse es no dejar rastro,
es ser polvo perdido en el polvo,
unidos al polvo de la madre naturaleza,
fundidos con el polvo que vive desde el cosmos:
solo polvo,
nada más que polvo.
Polvo como lo que piensas,
polvo como lo que sientes,
polvo que es el espíritu,
simple polvo
que desaparecerá:
simple polvo.
Y sin embargo la Idea,
el Espíritu... son algo más:
una palabra tendida a la Nada,
un puente saltando la Muerte,
una Ilusión,
bendita ilusión:
una fuente.
La fuente de la felicidad.
No la voluntad férrea
del querer rígido,
sino el ser más
a través de la armonía,
donde la voluntad
es solo querer,
y se transforma
en solo amor,
más allá del polvo enamorado
que cantó el poeta,
pero también Espíritu,
Idea,
Palabra,
Poesía,
desde las que sentir
lo que él sintió:
amar lo que él amó.
Más allá del polvo.


Tamara López

4 comentarios:

  1. Yo y la poesía nos llevamos mal...aún no he aprendido a apreciarla como debería
    Un beso!

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  2. hola! a veces la poesia es facil y bella como la de este blog, gracias, saludosbuhos a compartir!!

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  3. Hola!
    Me recuerdan a los libros que leía en el instituto. La verdad que no suelo leer poesía, pero de vez en cuando conviene salir de la zona de confort.

    Besos

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  4. Me has dado una idea, María. Es cierto, la nostalgia se instala en estas fechas. Conforme caen las hojas, cae el ánimo un poquito.
    Me gusta más la prosa poética que la clásica, pero a veces hay que leer un poco de todo.
    BEsos.

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