Teatro: Jane Eyre. Una autobiografía



Dirección:
Carme Portaceli 

Reparto:
Jordi Collet
Gabriela Flores
Abel Folk
Ariadna Gil
Pepa López
Joan Negrié
Magda Puig

Músicos:
Alba Haro, violonchelo
Clara Lai, Clara Peya y Laila Vallés, piano

Sinopsis:

Lo más fantástico de este personaje y de esta novela es el hecho que Jane Eyre, desde su nacimiento y sin tener unas circunstancias que la lleven a ser de este modo, tiene en su interior el instinto de superación más impresionante que jamás haya leído. Ya en el internado de pobres, donde la envían para sacársela de encima porque ya se enfrentaba a la injusticia desde muy pequeña, ella percibe su incapacidad por dejarse maltratar en ninguna de las vertientes en las que el maltrato pudiera disfrazarse. Jane le pregunta a su amiga Helen por qué se deja castigar de este modo. Helen le responde que ella está ahí para recibir una educación y que esto forma parte de la conquista de este gran objetivo. Y Jane dice “no sería capaz de soportar esta humillación, yo no lo perdonaría. Si todos obedeciéramos y fuéramos amables con los que son crueles e injustos, ellos nunca nos tendrían miedo y serían cada vez más malos. Si nos pegan sin razón tenemos la obligación de devolver el golpe, estoy segura, y con fuerza, para dejar claro a los que lo hacen que no lo pueden repetir”.

Jane Eyre es una novela escrita en el año 1847 por Charlotte Brontë bajo el pseudónimo de Currer Bell. Con su nombre real, lo más probable hubiera sido que no les hubieran publicado, ni a ella ni a sus dos hermanas, Emily y Anne, ninguna de las novelas que escribieron. O, por lo menos, no habrían conseguido el éxito que obtuvieron (no en el caso de Emily y sus Cumbres borrascosas) ni, por tanto, la posibilidad de seguir escribiendo, que era la pasión de todas ellas. Jane Eyre es una ventana a través de la que Charlotte Brontë nos presenta su visión del mundo. Jane opina sobre la diferencia arbitraria entre clases y hace especial atención al papel de la mujer en el mundo. Ella nunca deja que olviden que, por el hecho de ser pobre o de ser mujer, no es un ser inferior. Pero por encima de todo, Jane Eyre es una obra romántica en la que la lucha por la libertad es el impulso que guía a la protagonista en un mundo en el que las mujeres no la podían alcanzar. También cuenta, claro, una gran historia de amor que sólo se podrá vivir cuando los dos protagonistas estén de igual a igual, cuando el amor no sea una cárcel, sino un acto de libertad.




Opinión personal de El señor Darth:

Lamento reconocer que la adaptación que ha realizado Carme Portacelli es una tediosa y profunda decepción. 

En ningún momento he sentido que estaba ante la maravillosa obra de Charlotte Bronté, donde no se refleja ni su trasfondo tan interesante, ni su ambientación tan mágica como onírica, independientemente de que no se haya realizado dentro de su contexto histórico. En relación a las interpretaciones, me temo que el resultado  todavía  aun es peor, donde creo que el reparto o no ha entendido la obra o, en su defecto, se ha visto superado por la misma.

Ariadna Gil, a pesar de que es una actriz que me gusta bastante, creo que no llega a dar la talla a la hora de representar a una de las mujeres más interesantes de la literatura. Sus narraciones subjetivas hacia el público hacen que no te sumerjas en ningún momento de la obra, y la personalidad que nos intenta trasmitir carece de la excelsa fuerza que posee su personaje. 

Tampoco está muy acertado todo el reparto que la acompaña, donde nos encontramos casi un trasunto de parodia del señor Rochester, quien además tiene momentos casi cercanos al gag cómico, en defecto de la representación teatral que procede.

Sinceramente, creo que esta adaptación no está a la altura ni de la obra ni de la ubicación tan maravillosa como es el propio Teatro Español. Este proyecto creo que debería haberse tratado dentro de un perfil más independiente, experimentándolo paulatinamente y realizando los arreglos correspondientes hasta poder alcanzar su cenit.



Me sorprende porque Carme Portacelli realiza trabajos magníficos, por lo que la decepción todavía es aún mayor si cabe. Me encantan la adaptaciones que tienen personalidad,  donde siempre es de agradecer que una directora y su reparto se aventuren a introducir elementos que puedan nutrir y enriquecer a la dramaturgia pero, en este caso, ninguno ha sido relevante o, mejor dicho, destruye por completo el espíritu de la obra.

Jane Eyre posee una historia increíble, con personajes con un perfil psicológico tan desarrollado, que entiendo que es complicado trabajar en ellos y exponerlos de la forma correcta, pero creo que este trabajo peca de pretencioso y en ocasiones de vulgar. Jane Eyre aparece en escena como si solo fuera un testigo presencial de los acontecimientos y el señor Rochester no trasmite esa dualidad tan maravillosa que le caracteriza, mezclándose el temperamento con la ternura.

Me despido con un mal sabor de boca y un profundo pesar, debido a las altas expectativas que me habían trasmitido. Solo queda refugiarme en la obra original y esperar tiempos mejores.


Tamara López

5 comentarios:

  1. Es una pena, porque el reparto es bueno.

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  2. ¡Hola!

    Vaya, pues que pena, la obra tenía muy buena pinta y desde luego Jane Eyre es una gran historia, que pena que decepcione.

    ¡besos!

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  3. Vaya...lamento que haya sido una decepción. La verdad es que representar una obra tan conocida y famosa tiene una gran responsabilidad. Es una verdadera pena..

    Besos!!

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  4. Hola! Pues parecía muy interesante es una pena que no te haya convencido. Gracias por tu sincera crítica.

    Un saludo!

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  5. Ohhhh qué lástimaaaaa, quedarte con ese chafón.
    Iba a decirte que a mí no me importaría verla pero si te has quedado así...
    Besos.

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