Entrevista a Gretel Stuyck: `Es importante transmitir todo, lo bueno y lo malo´


Hoy tenemos en la web a la bailarina, presentadora y actriz Gretel Stuyck.
¡Hola, Gretel! Lo primero, darte la bienvenida a Chica Sombra. Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida?

Me levanto a las 7:45h, despierto a mis hijos y los llevo al colegio. Luego depende, si hay bolo de Mozart, que es un infantil que llevamos por los coles, o si hay alguna clase en La Máquina, que voy a abrir, y tomo la clase (un día yoga y otro ballet), o si hay cualquier gestión que hacer en los locales o por ahí (bancos, gestor…). Si no tengo ninguna de estas cosas trabajo en casa (facturas, mails, preparo clases, monto coreografías…). Y por la tarde,  doy clases en la escuela hasta las 20h. 
Llego a casa,  hago deberes y/o juego y acuesto a mis hijos, ceno con Rafa que siempre llega más tarde porque él da clases hasta las  22h. Caemos en el sofá un rato y a la cama. Si es fin de semana y hay función, pues hago lo que tú viste. 
Parece apretado pero nunca es igual, y eso lo hace maravilloso.

¿Qué fue lo que te impulsó a querer dedicar tu vida al mundo de la danza y la interpretación? 

Mi tía Margarita es profesora de ballet e hizo un grupo con todas mis primas para darnos clase. Un día yendo hacia la clase me dijo: "Tú no te lo dejes". Y soy muy obediente. Ahí empezó todo.

En 2003 fuiste parte del reparto de la serie de televisión basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez  Arroz y Tartana, la cual estaba ambientada en la Valencia de finales del siglo XIX. Interpretabas a la hija en la ficción de Doña Julia (Carmen Maura). ¿Cómo fue tu experiencia personal al verte envuelta en esa gran producción? La serie contaba con un reparto increíble entre los que se encontraban, la ya mencionada Carmen Maura, José Sancho, Eloy Azorín, Sergio Peris Mencheta o Cristina Perales, entre otros. ¿Cómo es trabajar con estos grandes actores y actrices?

Carmen es una mujer excepcional. Nos hicimos muy amigas. Venía a vernos a las salas alternativas de Madrid en las que actuaba con mi grupo…Pepe también me cogió mucho cariño, era un hombre con mucho carácter, con Sergio mantengo muy buena relación porque su mujer, Marta Solaz, es una gran amiga. Con Eloy tuve menos contacto y Cris es colega de hace mucho. Normalmente la gente grande lo es también por dentro. Los más "populares" o "reconocidos" te suelen sorprender por su cercanía. 
El rodaje fue maravilloso, me encanta hacer época. Carmen decía todo el rato lo mucho que le gustaba disfrazarse…pero es verdad. Cornejo traía trajes de la época porque ellos llevan un siglo trabajando. ¡Llevé un vestido que había llevado Ava Gadner en 55 días en Pekín! Eso marca. Y cuando el protagonista es alguien tan light como ella, todo fluye. Además, en los rodajes se crea un ambiente familiar porque pasan muchas cosas y estás muchas horas, se forman familias que parece que no se vayan a romper nunca, pero el tiempo lo va borrando todo…

He indagado un poco en tu biografía, y tienes un grandísimo recorrido en cuanto a series de televisión se refiere. Hospital central o Un paso adelante son algunas de las series que tuvieron la suerte de tenerte interpretando alguno de sus personajes. ¿Guardas algún especial recuerdo de tu paso por ellas?

Claro, yo vivía en Madrid, y eso era lograr uno de los objetivos por los que me había ido allí…En Hospital mi personaje luego se convirtió en fijo, y yo no lo pude hacer porque ya estaba con un personaje fijo en otra serie de Telemadrid, a la vez que en Cantando Bajo la lluvia en el Apolo…La tele es muy azarosa y marca tu carrera, quizá si me hubiera quedado en Hospital Central no hubiera hecho todo lo que hice después en Barcelona, y lo que estoy construyendo aquí…

Supongo que la televisión siempre va ligada al mundo del teatro, puesto que la pasión por la interpretación te lleva a vivir las distintas experiencias que estos personajes  te brindan. Sobre tu recorrido por los escenarios, en obras como El joc dels idiotes o Un fantasma a casa, dejas claro que de sobra dominas también esta disciplina artística. Si tuvieras que elegir, ¿qué preferirías: el teatro, o el mundo televisivo y cinematográfico?¿Dónde te sientes más cómoda?

Sin duda, en el teatro. Como actriz puedes desarrollar tu personaje con lógica y con el riesgo de que cada vez sea diferente. La tele y el cine son mucho más fríos: esperas mucho, ruedas primero cosas que pasan después, tienes que estar pendiente de mil cosas mientras ruedas…pero ganas más dinero.


Licenciada en danza clásica por el Conservatorio Superior de Valencia, has tenido por profesores y profesoras a grandes profesionales del gremio. ¿Fueron ellos quienes te empujaron a querer ser en la actualidad profesora de danza? 

Después de que mi primera profesora (mi tía, como ya he comentado) me diera la confianza para seguir bailando, he tenido profesores maravillosos. Pero, sobre todo, aprendiendo de unos y otros, me he dado cuenta de la importancia de enseñar después de haber trabajado en el escenario, de transmitir no sólo la técnica y el amor por el arte, sino tu experiencia en las tablas, todo con lo que te encuentras después, lo bueno y lo malo.

Has trabajado como bailarina y actriz con la Compañía Ananda Dansa, la cual obtuvo el Premio Nacional de Danza 2006, en musicales importantes de Madrid como Cantando bajo la lluvia, y has sido coreógrafa de varios espectáculos. ¿Cuál de todos estos trabajos te marcó y exigió más como bailarina? ¿Cómo preparas una coreografía, dejas que sea el personaje quien defina los pasos, o es la música que acompaña a la pieza lo que te guía?

En Ananda y en la compañía Red Notes, de Andy Degroat (pareja de Bob Wilson), en París, es sin duda donde más esfuerzo como bailarina tuve que invertir. Pero en Ananda se me abrió la puerta del teatro porque Edison y Rosángeles Valls siempre trabajaban con un reparto de actores y bailarines y eso nos hacía aprender muchísimo unos de los otros.
En cuanto a crear coreografías, juegan muchos factores. Siempre están al servicio de una historia o de lo que se quiera transmitir, ese es el germen creativo. Pero luego depende del tipo de danza que sea, el grupo con el que trabajes y sus capacidades…pero siempre intento que las coreografías estén integradas en la historia. Y, por supuesto, la música marca absolutamente la definición del movimiento.

Tras ver tu última obra Vittoria, en el teatro La Máquina de Valencia, quedé impresionada por la versatilidad en tu interpretación, pero después de informarme a fondo sobre tu trayectoria para realizar esta entrevista, y ver la artista tan completa que eres, solo puedo admirarte aún más si cabe. Interpretas a Ofelia, mezclando humor y pasión en la actuación. Con estos giros emocionales tan drásticos, al terminar la obra debes quedar exhausta. ¿Cómo sueles prepararte un personaje de estas características para que no te afecte psicológicamente hablando? 

Para mí es un lujo poderme pegar ese viaje emocional y que no sea verdad…acabo exhausta, eso sí. Pero estoy tan enamorada de ese texto que de vez en cuando lo digo sola, yendo a trabajar, o haciendo cosas en casa…Marc Rosich lo escribió para mí, y eso es fabuloso porque está hecho a mi medida. Si no lo hiciera bien, mal asunto…

Eres fundadora, junto a Rafa Cruz, del teatro La Máquina. Cuéntanos, ¿cómo surgió la idea de este proyecto, y que podemos encontrar en esta fábrica de sueños?

Los dos trabajábamos en Barcelona. Y nos iba bien. Pero claro, el trabajo de actor es un rollo porque esperar a que te llamen, y tener que ir a estrenos para ver a no sé quién que está preparando no se qué… es muy desgastante. Así que viniendo en tren al cumpleaños de mi hermano, que cumplía 50, decidimos que no queríamos llegar a ellos esperando a que nos llamaran. Así que decidimos volver a Valencia haciendo caso a lo que mi maestra Alicia Hermida nos decía de que hay que volver a tu ciudad a devolver lo que el mundo te ha dado, y montar un centro de creación y formación. Y eso es la Máquina, un centro en el que experimentar, en el que formarse y, sobre todo, un teatro en el que exhibir. 

Como viene siendo un clásico en nuestra web, aquí te suelto la última pregunta que le hacemos a todos/as nuestros invitados: ¿Eres feliz?

Por fin, sí.

Me despido, no sin antes darte las gracias por tu tiempo y contestar sinceramente a las preguntas.

No, gracias a ti por esa crítica brutal a nuestro trabajo. 



Chica Sombra

7 comentarios:

  1. Hola!
    No la conocía.
    Gracias por compartir la entrevista.
    Besitos :)

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por esta entrevista, con ella he conocido a esta mujer. Besos

    ResponderEliminar
  3. Otra mujer super interesante, me ha gustado conocerla ;)

    Besitos

    ResponderEliminar
  4. Hola! No la conocía así que muchas gracias por la entrevista y darla a conocer.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  5. ¡Ay la danza! con lo que yo prometia de pequeña... solo prometia por qué arte no tenía ninguno la verdad 😂😂😂
    Estupenda entrevista.

    Besitos 💋💋💋

    ResponderEliminar
  6. No la conocía así que gracias por esta estupenda entrevista.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar

Susúrranos entre sombras lo que te ha parecido la entrada...