Entrevista a José Luis Fernández Juan: `Me gustaría vivir en Harmonía´

 


¡Hola, José Luis! Antes de nada, darte la bienvenida a Chica Sombra, siéntete como en casa. Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida? 

 

Un día normal en mi vida siempre es laboral, feriado o vacacional. Un día vacacional normal podría ser el siguiente:  

Me despierto con la luz del sol de modo natural para mantener mis niveles de vitamina D, me ducho con lluvia de colores, desayuno omelette con huitlacoche, limpio la casa, recojo la ropa del tendedero y la secadora, salgo a comprar lo básico para pasar el día, me estimulo mentalmente leyendo poemas de atores de la Generación del 27 (Amaranta, Columpio, Aquí en la orilla blanca, Canción para los ojos o Vega en calma). Si noto que me estoy durmiendo, leo el Insomnio de Dámaso Alonso, cocino (balut, chapulines, huevos rotos con boletus y trufas, mero con berenjenas, medallones de bogavante o salmonete a la plancha sobre risotto de remolacha), me echo una siesta flaca (lo contrario que el Fumi de Morata), practico deporte (ciclobol, rugby subacuático, apilamiento de vasos, fútbol 28, baloncesto o jai-alay), consulto las noticias del mundo, ceno (waakye, mangú, sopa-caldo con col china, crema de calabaza vieira, fugu o queso casu marzu), voy al cine o teatro, paseo o converso a la luz de la luna, regreso a casa a dormir y me meto en el sobre hasta el día siguiente esperando que me vuelva a despertar la luz del sol. 

He de aclarar que las elecciones de comida o de actividades de ocio siempre son tomadas por consenso; sin estampas. dispositivos móviles, disputas, almanaques o precintos. No dejamos que las relaciones humanas las enturbie la tecnología. 

El día laboral o el feriado es muy diferente. El laboral es más profesional y el feriado, más festivo. 

 

Conocí tus letras gracias a Pinceladas de Harmonía, una utopía donde el cielo está lleno de violines y todos sus habitantes son felices. ¿Es, quizá, el mundo en el que te gustaría vivir? 

 

Me gustaría vivir en un mundo en el que hubiera libertad, educación, paz, cultura, tecnología, ilusión, trabajo, justicia, respeto y democracia. Esa sociedad no debería ser una utopía. 

Los harmonienses valoran estos rasgos como necesarios para una saludable convivencia. No obstante, esta concienciación no quita para que ellos tengan sus luchas interiores y sus meandros ocasionales. Sin embargo, los superan con reflexión natural y entusiasmo vital porque asumen que lo sencillo es lo profundo. 

El modelo Druso rechazó irresistibles ofertas crematísticas de trabajo porque quería acabar de completar su formación, el futbolista Arsacio podía haberse “jubilado” plácidamente y decid hacer un curso de auxiliar de clínica para trabajar junto a su esposa doctora, Godofredo invirtió todo su dinero en modernizar su cine adaptándolo a las nuevas tecnologías, los vanguardistas Aridany y Paladín no dejan de mejorar sus técnicas como artistas para crear obras cada vez más hechizantes. 

Todos se forman, todos trabajan. No son aberronchos que se aberronchan en el rocaje vivo. Son gente laboriosa y entusiasta que con esfuerzo, preparación y brío acaban adquiriendo su estatus anhelado. Se motivanse impulsan, aprenden y evolucionan poniendo los cinco sentidos en todo lo que ocurre a su alrededor. Así aprovechan sus coyunturas. Nadie les regala nada. 

Me gustaría vivir en Harmonía o en cualquier sociedad que apueste por esta forma tan inteligente de entender la vida. 




¿Ves la vida tan de colores como sus habitantes? 


Límpido que sí.  


Con el verde veo pepinos, peras, aguacates, melones o cocodrilos; con el amarillo: jirafas, limones, camellos, soles, bananas o plátanos; con el azul: pitufos, cielos, borrajas, mares, arándanos o Luanas ; con el rojo: tomates, fresas, sandías, granadas, remolachas o rábanos; con el gris: delfines, elefantes, koalas, hipopótamos, ratones o armaduras; con el negro: ébanos, grafitos o zarzamoras. 

Y así podría seguir con otros colores como el blanco, púrpura, turquesa, añil, lila, trullo, tan, granate, morado, naranja, magenta, rosa, lapislázuli, mostaza, ocre, violeta, salmón, borgoña o fucsia. 

La vida la veo con esta rueda cromática. A partir de aquí solo me queda combinar estos colores con delicadeza y naturalidad (evitando saturaciones o disfunciones) para conseguir las sensaciones visuales que pretendo.  

 

 

Pinceladas de Harmonía.con, está llena de juegos de palabras, algo que también abunda en tu propio ficcionario, El diccionario de JLFJ. ¿Siempre te acompañó esa desbordante imaginación?  

 

Desde pequeño ya imaginaba ocas de granja haciendo el ganso, topitos con gafas de luz, oasis que disuadían a los negacionistas, lágrimas de cocodrilo en leopardos pardos, jaguares que corrían a la velocidad del sonido, dragones que echaban sapos por la boca, orugas que fluían con plantas de lechuga, ruiseñores que se convertían en ruiseñoras, gacelas amistadas con panteras, camaleones que le hacían la cama a los leones, dibujos animados que atacaban en estático o mofletes que fletaban globos que flotaban con moho. 

Ahora de mayor sueño con modélicos modelajes, coreografías de sabores, psicocuadros y cosignificados, sinergias hortofrutícolas, esferificaciones de amistad, azulejos de gran pantalla, cuentos espaciales, parejas de familia, empresarias de purpurina, seres hermenéuticos, cinéticas de culto, fantasías refrescantes, historias terminables, versátiles calcamonías, tresillos de figuras y presentes sin fin. 

 

 

¿Cómo surgió la idea de crear tus dos Harmonías y todo ese nuevo abecedario repleto de términos inventados? 


Surgió a partir de la seducción que ejerce sobre mí el mundo de la música. Desde siempre he escuchado música. De CDs de APPs. Cuando escucho una harmonía que me cautiva, reparo en el textoUna canción redonda es aquella que sabe adaptar la melodía a los distintos ritmos del arco narrativo. Si además la letra es poética, mi fascinación será inminente. Es entonces cuando me dejo llevar por las imágenes que me puedan sugerir las frases. Hay tanta belleza en algunas canciones…. Te avanzo algunas gemas de mis preferidas: 

I’m the walrus-The Beatles, Con ella se puede-Congregación Mariana Mater Maracaibo, A través del sol-Trastos, Aurelio el misionero-Los Nikis, Ya soy mayor-Tequila, Al fin y al cabo-Los Piston2000 light years from home-Rolling StonesSeñor, ilumina mi corazón-Siniestro total, Al cantar-RozalenLa quiero a morir-Francis Cabrel 

Me hubiera gustado ser un gran compositor como Luis Tseng, Paul McCartney, Joaquín Sabina o Alejandro Sanz, pero mi poca destreza a la hora de componer música, desaconsejaba intentar esta opción. 

Sin embargo, sí tenía cierta facilidad para escribir letras sugestivas. Así que me decidí a probar a crear libros. Y salieron Pinceladas de Harmonía y Pinceladas de Harmonía.con que aunque no son canciones, algo de harmonía sí tienen… 

En medio de estas dos experiencias “harmónicas” me apeteció elaborar un diccionario con vocablos de significados insólitos. Mi espíritu aventurero y burlesco me animó confeccionar este ficcionario. Me encanta inventar palabras para suspenderlas entre la existencia y la nada. Diseñar vocablos volubles, dúctiles y polifónicos me garantizaba seguir con mi proceso explorador de jugar con las palabras proponiendo nuevos conceptos. Cada vocablo es un trallazo directo a la mente del lector sin nervaduras secundarias que le descentren. Puro tuit. 

Y si de paso logramos dejar al receptor con las mandíbulas dolientes de tanto reír, mejor que mejor. Con la risa aminoramos los niveles de colesterol y regulamos la tensión arterial.  

Proponer terapias alternativas no invasivas a la hora de escribir no sé si lo más factible; pero sí, lo más deseable. 




Si un malvado duende borrase de la faz de la Tierra todas las palabras, pero te diese la oportunidad de salvar tres, ¿cuáles serían? 

 

 Amor y humor. 

 

Para terminar, ¿me puedes contar algo sobre tus próximos proyectos? 

 

Próximamente me gustaría realizar actividades que un día normal laboral no me permite llevar a cabo como criar abejas (apicultura) y ovejas (pastoreo), amaestrar aves rapaces (cetrería), decorar tejidos empleando cera y tinte para crear diseños (batik), probar toboganes (eslidería), bailar y moverse en equipo en el agua (natación sincronizada), criar palomas y fomentar su reproducción (colombicultura) o practicar el aikido (arte marcial de la paz).  




Chica Sombra

5 comentarios:

  1. ¡Hoooola!

    Ay, pues mira que no conocía de nada el libro y justo hace un par de días vi una reseña en un blog y ahora me topo con esta entrevista jaja ;)
    En fin, muchas gracias por traerla!

    ¡besos!

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  2. Hola! Que interesante entrevista. No conocía al autor así que gracias por darlo a conocer.

    Un saludo!

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  3. Gracias por la entrevista y darme a conocer al autor.
    Besotes!!!

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