Joyride, o cómo horroriza el ser humano



Nº de páginas: 252

Formato 14 x 21 cm, rústica con solapas

ISBN: 978-84-949232-3-4


Sinopsis:

Una mujer y su amante consiguen llevar a cabo con éxito su plan de asesinar al abusivo y maltratador marido de ella, tan solo para encontrarse a la merced de un obsesivo y retorcido extraño testigo del crimen y quien les lleva consigo para compartir su indiscriminada ola de asesinatos.


Opinión personal de Tony Jiménez:

La reseña que hoy os traigo abre tantos frentes que podríamos dedicarle varias entradas completas... y nos quedaríamos cortos. No exagero, no. Contándolos sin pararme en ellos, me salen, al menos, cinco, así que imaginaos si nos detenemos a analizar todos los temas que salen de un libro como "Joyride", escrito nada más y nada menos que por el tristemente fallecido Jack Ketchum, uno de esos autores de terror (¿o de horror?) que están a la altura del mismísimo Stephen King, pero que son mucho menos conocidos que él, sobre todo fuera de casa, de manera internacional, y todavía menos en España. "Joyride", además, está publicado en nuestro país por la editorial La Biblioteca de Carfax, lo cual también abre buenos huevos que ir desarrollando en las siguientes líneas, y eso sin olvidar las ideas que se desarrollan en el libro, acerca de los asesinos en serie, su papel en Estados Unidos, el terror, el horror y el miedo que pueden provocar humanos muy, muy reales, monstruos de nuestro día a día, lejanos a vampiros, hombres lobo y demonios. Pese a todo lo que tenemos entre manos, no hay que olvidar que esto es una reseña, no un artículo, así que es obligatorio centrarse. ¿Empezamos?

Como decía pocos líneas antes, a veces da la sensación de que en la literatura de terror contemporánea solo existe Stephen King. Y, sí, es una queja, aunque no hacia él, sino hacia el mercado, hacia las editoriales y puede que incluso hacia el propio público lector. Adoro al de Maine, pero ¿por qué parece que los demás no existan? Y hablo de autores internacionales, claro. En España tenemos una nutrida caterva de escritores de terror que confirman que hay vida más allá del Rey. Desde Víctor Conde hasta Jesús Cañadas, pasando por Carlos Navas, Juan José Díaz Téllez, David P. Yuste, Rain Cross, Tamara López, Cristina Bermejo, Elio Quiroga, Alfonso Zamora... La lista es tan larga que podría dar para varios artículos e incluso algún que otro ensayo. Podemos sentirnos orgullosos, sí. Y fuera de nuestras fronteras también, con nombres como los de Adam Nevill, Sarah Read, Clive Barker, Gwendolyn Kiste, Ted E. Grau, Ramsey Campbell, Poppy Z. Brite, Paul Tremblay, Joe Hill, Jon Padgett... No solo está Stephen King, ¿eh? El problema es que no nos llegan. Ni nos llegan todos los autores, ni nos llegan todos los libros, ni hablamos de escritores tan prolíficos como el de Maine (aunque éste último punto no debería echar para atrás a ninguna editorial a la hora de publicar a un autor de género). Imaginad en qué mundo vivimos que las publicaciones de Joe Hill llegaron a tener problemas en nuestro país por ¡bajas ventas! ¡El hijo de Stephen King! Visto así, parece lógica la decisión de tener cuidado con qué se publica, ¿verdad? Sin embargo, también hay que apostar, también hay que arriesgar y, afortunadamente, existen editoriales pequeñas, medianas e independientes que sí que creen el terror más allá de nuestro querido Steve.

Podríamos hablar de Dilatando Mentes, la cual no nos es desconocida. Con seis años de vida a sus espaldas, se ha convertido en todo un espacio literario de referencia, trayéndonos a muchos de esos autores internacionales de género, en quienes las más grandes ni se fijan, al mismo tiempo que sigue publicando a muchos de los nacionales. Pero no vamos a hablar de nuestros amigos mentalistas, al menos, esta vez no, porque toca centrarse en la ya mencionada Biblioteca de Carfax, una editorial que debería tener más alcance y que está haciendo un trabajo maravilloso para extender el terror literario dentro de nuestras fronteras gracias a autores de fuera en exclusiva, aunque admito que me encantaría ver cómo publican a algunos de los nuestros. Mientras eso pasa, podemos disfrutar de libros como "Las ratas", "Experimental film", "Cero", "El Pescador", "Zombi", "Mestizos", "Baxter" y este mismo "Joyride", así como de autores como James Herbert, Poppy Z. Brite, Beverley Lee, John Langan, Ken Greenhall, Nadia Bulkin, Rosa Mulholland y Stephen Graham Jones, entre muchos otros. Terror de ayer y hoy ("Joyride", por ejemplo, tuvo su primera publicación a mediados de los 90). Terror lejos de Maine en magníficas ediciones que propician el coleccionismo de todos los títulos del catálogo de la Biblioteca de Carfax. Y, entre ellos, encontramos a Jack Ketchum con "Joyride" y "La chica de al lado". Nos centraremos hoy en la primera.

Jack Ketchum es, en realidad, el pseudónimo de Dallas William Mayr, un escritor de terror y suspense que, lamentablemente, falleció en enero de 2018 debido a un cáncer de páncreas. Querido e idolatrado tanto por sus lectores como por sus compañeros de letras, en España es más conocido por las adaptaciones cinematográficas de sus historias que por estas, lo cual no es extraño (aunque sí algo injusto) si tenemos en cuenta que apenas nos llegaron ¿tres? ¿Cuatro como mucho? Y hablamos de un autor que tiene unos veinticuatro libros publicados, si hago bien las cuentas. Además, ha mezclado el terror con todo tipo de géneros, incluso con el western en la magnífica "Al otro lado del río", de la que bebe, y mucho, el sangriento filme "Bone Tomahawk". Precisamente, "La chica de al lado", reeditada hace poco por la Biblioteca de Carfax, es su obra más conocida en España, adaptación incluida, y una de las más populares de su bibliografía. Ahí tenemos también la trilogía de salvajes y caníbales formada por "Offspring", "The Woman" y "Darlin´", aunque también "Red", la que vendría a ser "John Wick" antes de "John Wick", pero sin explosiones, disparos por todas partes y artes marciales, un drama humano, cruel, duro y, al mismo tiempo, emotivo y profundo, todos conceptos que van ligados al universo de Ketchum, y "Joyride" no es una excepción.

La trama principal de la novela es de lo más interesante. Tenemos a una pareja que comete un asesinato, un asesinato perfecto (iremos comprobando cómo ni ellos son tan malos ni la víctima es tan buena) y, por supuesto, sin testigos. ¿Sin testigos? De eso nada. Hay uno, uno que lleva esperando un detonante para explotar y convertirse en el destructivo asesino que parece siempre ha estado destinado a ser. Es entonces cuando se inicia ese llamado viaje de placer (atentos a la broma macabra que se gasta el escritor con el título) en el que los protagonistas se ven envueltos en una carnicería sin sentido, donde son los fortuitos compañeros de alguien que parece no tener nada que perder. Sin desvelar más, estamos ante un libro que se bebe; antes de que nos demos cuenta, habremos devorado las cerca de trescientas páginas que tiene. Eso sí, hay que tener en cuenta quién es Ketchum, y no es precisamente un escritor de terror sobrenatural. Sus monstruos son muy, muy humanos, demostraciones crueles, sádicas, perversas y violentas de la humanidad, de lo peor que es capaz de dar nuestra civilización. Sin ir muy lejos, Wayne, el asesino de "Joyride", es una mezcla de dos asesinos reales que no nombraré para no chafar ninguna sorpresa; gozad de esta desquiciante historia y llegad hasta las notas finales de Ketchum para descubrirlo. Eso sí, por el camino os encontraréis con multitud de asesinatos (el autor no deja títere con cabeza, ya sean hombres, mujeres, niños, ancianos, animales...), violaciones, masacres, mutilaciones... En pocas palabras, Dallas William Mayr no es un autor para todo el mundo. Su prosa es incisiva, malvada, despiadada, salvaje y feroz. El horror humano es su especialidad. Se nos fue demasiado pronto, pero ahora podemos seguir disfrutando de su obra cómo se merece gracias a la Biblitoeca de Carfax.



Tony Jiménez

7 comentarios:

  1. Intenté leerme "La chica de al lado" y tuve que dejarlo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola, no es mucho de mi estilo por lo que esta vez lo dejo pasar.

    Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.

    ResponderEliminar
  3. Hola! No conocía el libro pero esta vez no creo que sea una lectura para mí así que lo dejo pasasr. Gracias por tu reseña.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. Una lecutra interesante que por lo que leo gustaría a Mikel así que se lo comento =)

    ResponderEliminar
  5. Hola, me alegra que hayas disfrutado de su lectura, pero no creo que sea para mí, por lo que voy a dejarlo pasar.
    Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.

    ResponderEliminar
  6. Hola :)
    una pena que el escritor haya pasado sin pena ni gloria por las librerías de aquí. Este libro tiene pinta de que está muy bien y que la historia promete.
    Besos!

    ResponderEliminar
  7. Siempre os digo lo mismo, ya diréis: esto no es para mí jajaja
    Besos

    ResponderEliminar

Susúrranos entre sombras lo que te ha parecido la entrada...