Hombre Lobo de Taboo, o cómo aullarle a Marvel


Páginas: 96
Tamaño: 17X26
Contiene: Werewolf by Night 1-4
Formato: Tapa blanda
Interior: Color
ISBN: 9788411010535

Sinopsis:

Un hombre joven, una maldición familiar y un experimento impío demuestran ser una combinación peligrosa en una pequeña población de Arizona. Todo lo que quiere Jake es proteger a los suyos, pero ¿quién le protegerá a él del monstruo que habita en su interior? Taboo, de Black Eyes Peas, y el escritor Benjamin Earl se unen al artista Scot Eaton en este relato de furia, legado licantrópico e increíble transformación.

Opinión personal de Tony Jiménez:

Ni es la primera vez, ni será la última, que reivindico que existen más géneros en el mundo del cómic que el de los superhéroes. Y no lo digo a malas, ojo, pues soy ferviente defensor y seguidor de este género (o subgénero) donde el bien y el mal se enfrentan constantemente, entre capas y máscaras, mientras nos ofrecen historias que van más allá, eso sí, siempre con el entretenimiento como principal objetivo. ¡Que no falte! Pero es cierto que no solo de los superhéroes vive el cómic, y uno de esos géneros bastante usados, y que cuento como mi favorito en todo ocio artístico (literatura, videojuegos, cine, series), es el terror. En realidad, y tal como bien indica el artículo que sirve de prólogo en el cómic que hoy os reseño, el terror estaba en el cómic mucho antes que los superhéroes, consiguiendo ventas estratosféricas que hoy nos parecen increíbles, pero increíbles en ambos sentidos, por impresionantes y por ser complicado que nos las creamos. Eran otros tiempos, mucho antes de que DC llegase con Superman y Batman; bastante antes de que Marvel, con Stan Lee a la cabeza, revolucionara el medio.


Eran los tiempos de EC Comics, que acabaron por culpa de todas las polémicas alrededor del universo de las viñetas que solo trajeron censura y más censura al medio, acabando con historias centradas en asesinos en serie, hombres lobo, vampiros y demonios, entre otros conceptos, sobre todo cualquier atisbo de violencia o material ¿pernicioso? Una locura, vamos. Dejando de lado un tema que podría dar (en realidad, ya lo ha dado) para multitud de ensayos, hay que recordar también que, más allá del terror, los monstruos no se quedaron quietos, ya fuera en entornos terroríficos, de ciencia ficción, de fantasía e incluso unidos a los superhéroes. No nos alejamos de Marvel en esta ocasión, porque, precisamente, antes de que llegaran Spiderman, Iron Man, Thor, el Capitán América, Daredevil y el Hombre Hormiga, algunos de los primeros superhéroes de la compañía, esta estaba dominada por los monstruos, antes incluso de que fuera Marvel, cuando aún era Atlas, aunque antes había sido Timely, en el período de la Segunda Guerra Mundial, una época en la que sí que habían funcionado los superhéroes. Sin embargo, los gustos cambiaron, el Capitán América y compañía flojearon en ventas, Timely se abrió a otros géneros más populares durante los 50 y se convirtió en Atlas. Llegó el tema de la censura del que hablaba antes y el terrible código de conducta a los cómics, logrando que el golpe fuera tan duro para la industria que sobrevivió de milagro.


Llegamos a los 60. Atlas era solamente conocida como editorial de cómics de monstruos, eso sí, siempre bajo el estricto y conservador Comics Code Authority (CCA). Pero algo estaba a punto de cambiar gracias al trío formado por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko. Los dos primeros crearon a los Cuatro Fantásticos, y el resto es historia. Si observamos bien, la Primera Familia de Marvel comenzaron siendo unos... monstruos. ¿Cómo los presentaron? Como unos fenómenos, como unas mutaciones espaciales más cercanas a los monstruos de Atlas que a los superhéroes que luego irían llegando. El ejemplo más evidente lo encontramos en la Cosa, una monstruosidad de piedra que se acercaba bastante a las criaturas que le dieron fama a Atlas. Se podría decir que esos monstruos fueron quienes colocaron los cimientos finales de lo que sería Marvel, seres como Fin Fang Foom y Groot (¿os suena?), que irían evolucionando hasta mezclarse perfectamente con los tipos de las capas y las máscaras, convirtiéndose en villanos y superhéroes. Sin ir más lejos, ¿no empezó siendo Hulk una mezcla de estos seres y el mito del doctor Jekyll y míster Hyde?. No es extraño que, años después de esos inicios, Marvel no se cortara a la hora de crear nuevos monstruos e incluso incluir entre sus filas a algunos de los más clásicos. Que si la criatura de Frankenstein, que si Man-Thing, que si su propia momia, que si... ¡Si incluso tuvimos al conde Drácula! Sí, sí, a la mismísima creación de Bram Stoker, convertido en un supervillano al más puro estilo del Doctor Muerte, viviendo aventuras en las que se enfrentaba a personajes como Spiderman y Silver Surfer. En sus páginas nació el ahora popular Blade, por cierto. ¡Menuda adaptación la de Gerry Conway y Gene Colan! ¡Menuda década de los 70! Estos monstruos han llegado a formar equipo en varias ocasiones, fusionándose tanto con los personajes Marvel en algunos momentos que hemos llegado a tener un Punisher Frankenstein, un Franken-Castle. Como para negar que la Casa de las Ideas les ha sacado provecho, ¿verdad? Pero en todo plantel de monstruos hay uno que nunca puede faltar: el hombre lobo.

Dos son los hombres lobo más famosos de Marvel. Uno de ellos es enemigo directo de Spiderman, lo cual nos indica que el trepamuros ha tenido villanos recurrentes de todo tipo, insistiendo en la alta calidad que posee su galería de enemigos. En este caso hablo de John Jameson, sí, el hijo del gruñón J. Jonah Jameson, que se transformó en el Hombre Lobo gracias a una extraña piedra lunar, dando lugar a un personaje lupino con un estrafalario traje amarillo, personaje que ha sobrevivido hasta nuestros días. El otro Hombre Lobo es Jack Russell, nacido en los cómics durante la década de los 70, la época dorada de los monstruos de Marvel, un tipo como cualquier otro con la maldición del hombre lobo, cuya fama desapareció durante los 80 y regresó en los 90, cuando las historias y personajes sobrenaturales (Doctor Extraño, Morbius, Motorista Fantasma, Venganza, Johnny Blaze, Lilith) adquirieron una popularidad inusitada, con sagas, crossovers y espectaculares eventos. Russell es de esos personajes de Marvel de tercero que son bastante interesantes, y en cuya colección original nació otro bastante parecido al respecto, nada más y nada menos que el carismático Caballero Luna. Precisamente, de este último está preparando Marvel Studios y Disney+ una serie cuyo estreno se espera para 2022, el mismo año en el que tendremos un especial de Halloween dedicado a, sí, el Hombre Lobo, quien, supuestamente, hará antes un cameo en la producción protagonizada por Oscar Isaac como Marc Spector y sus otras personalidades. Sin embargo, ¿será Jack Russell el hombre lobo del UCM (Universo Cinematográfico de Marvel)? En su piel se meterá el gran Gael García Bernal, y dados sus orígenes hispanos todo hace sospechar que no será Russell, sino Jake Gomez. Pero, ¿de quién hablo ahora?


Marvel está en constante evolución social. No es algo que venga de ahora, ni es una editorial que se apunte a ninguna moda, no. La Casa de las Ideas ha sido siempre una editorial donde la inclusión y la diversidad han tenido vital importancia. Que se lo digan a Blade, Misty Knight, Pantera Negra, el Halcón y Luke Cage; que se lo digan a mujeres poderosas como Tormenta, Jean Grey, Hulka, Jessica Jones, Emma Frost y Elektra; que se lo digan a tramas como cualquiera contenida en las páginas de los X-Men (los diferentes que se ven acosados por quienes los odian simplemente por haber nacido así); que se lo digan a la trilogía de las drogas contada en Spiderman o a la bisexualidad de personajes como Mística; sin olvidar, por supuesto, al nuevo Spiderman, Miles Morales, o a personajes como Kamala Khan, de reciente creación. Ahora Marvel da un nuevo paso en esa dirección de la que nunca se ha desviado, sorprendiendo con que sea el Hombre Lobo el elegido, colocando a un nuevo Hombre Lobo en nuestro punto de mira. Olvidaos momentáneamente de Russell para centraros en Jake Gomez, un nativo americano adolescente que posee la maldición del hombre lobo que utiliza para hacer el bien o, al menos, eso intenta, con la ayuda de su amiga Molly y de la música, imprescindible para tranquilizarse y que la sed de sangre no le posea. Este volumen contiene los cuatro números de la serie (¿o miniserie?) de Marvel, en la que conocemos a Jake, el entorno en el que se mueve y su origen, dando a luz así la editorial a un nuevo e interesante personaje con un legado y unas habilidades que nos son bien familiares. Por supuesto, con algún que otro invitado más conocido, el vengador Lobo Rojo en este caso, conectando así a dos personajes con orígenes nativos americanos, lo cual se aprovecha bastante bien en la historia, por cierto, siendo una de sus virtudes, así como el uso de la música. Las referencias a canciones son continuas, lo cual no es extraño si tenemos en cuenta que "Hombre Lobo de Taboo" no tiene ese título por casualidad. Su guionista es nada más y nada menos que Taboo, miembro de los Black Eyed Peas, y el resultado no está nada, nada mal. Un tomo perfecto para conocer al nuevo y monstruoso héroe de Marvel, perfecto para prepararnos para su más que posible llegada al universo cinematográfico de la Casa de las Ideas. ¡Dejaos llevar por el poder de la luna llena!




Tony Jiménez

6 comentarios:

  1. muy interesante lo que acabas de enseñarnos de historia del cómic y me parece interesante este nuevo personaje...no me disgustaría una peli de él según como la lleven a cabo, que a veces la pifian.

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  2. Hola! Esta vez no es una lectura para mí pero gracias por tu reseña.

    Un saludo!

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  3. Auuuuuuu! Este va directo bajo el árbol de Navidad 🎄🎁💋

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  4. Qué bien se ve el cómic. Los hombres lobo son cool.

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  5. ¡Hola! En esta ocasión no es para mí. Un besote :)

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