Entrevista al ilustrador Elías Santos: `Debemos disfrutar más del trayecto´



¡Hola, Elías! Lo primero, darte la bienvenida a Chica Sombra. Cuéntame, ¿cómo es un día normal en tu vida?

¡Hola, María, es un enorme placer estar aquí! Gracias por la invitación y la bienvenida. 

Pues para mí un día normal significa estar frente a un ordenador, mientras trabajo en Photoshop y escucho música. Resumiendo pronto y mal, básicamente lo que hago en cualquier día aleatorio es dibujar, dibujar y más dibujar. También juego bastante a la Play y hago las típicas cosas que hacéis los humanos: socializar, ver pelis o series, hacer la compra… etc. Lo que viene siendo una vida apasionante, para que me entiendas.

Como toda persona que ama el arte, siempre se comienza a crear impulsado por otro artista que te inspire. ¿Cuales fueron los primeros dibujantes que despertaron en ti esta vocación? ¿Por qué decidiste comenzar la carrera de Bellas Artes? ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esos años de aprendizaje?

Mi primer contacto con el arte fue un poco como el de todo el mundo, es decir, de pequeño que te ponen a dibujar en el colegio y tú experimentas libremente con los lápices de colores. La diferencia es que en mi caso aquello se terminó convirtiendo en una droga. Dibujar para mí se volvió adictivo, pasó a ser algo que no podía parar ni controlar. Era una sensación extraña, casi como si mi mano tuviera vida propia e hiciera ella todo el trabajo. Dibujaba constantemente y cuando me ponía a ver series de animación como el Inspector Gadget, la cosa se agravaba porque inmediatamente después sentía como la necesidad de dibujar lo que veía. Me pasaba horas dibujando mis propias aventuras de ese personaje y de otros que me inventaba.

Aunque lo que verdaderamente me influyó en mis inicios fueron los tebeos de Mortadelo y Filemón. Esos cómics fueron cruciales en mis primeros pasos con el lápiz, por eso siempre me gusta decir que Francisco Ibáñez fue mi maestro, como una especie de mentor, porque básicamente aprendí a dibujar con él. Me compraba todos los lunes uno de sus cómics y lo primero que hacía era dibujar sus portadas a ojo. Aun conservo montones de esos dibujos. Me encantaba fijarme en cómo él resolvía las poses, cómo dibujaba los fondos, las manos, los coches, el agua, la hierba... ¡me fijaba en cómo dibujaba todo!. Luego aplicaba esos conocimientos a mis propias invenciones y, bueno, notaba una mejoría enorme. La verdad es que mejoré muchísimo solo observando a Ibáñez y a otros artistas. Y ya una vez que comprendí que estaba enamorado del arte, siempre que pude enfoqué todos mis estudios hacia la rama artística, y de ahí hacer Bellas Artes fue un paso natural. 

¡La carrera me encantó! Lo primero que aprendí fue a ver que no tenía ni puta idea de dibujar. En serio, antes de comenzar la carrera tenía en mi cabeza la falsa imagen de que era "el puto amo" dibujando. Todo mi círculo social, incluido yo, me había tratado como tal. Pero cuando llegas allí y ves a gente que lo hace mejor que tú, o empiezas a aprender cosas que ni siquiera se te hubieran pasado por la cabeza, pues como que comienzas a abrir los ojos. Tenía una buena base pero desde luego la carrera hizo que aprendiera a dibujar de verdad. Eso fue una de las mejores cosas de Bellas Artes, además de la oportunidad de conocer a gente con las mismas inquietudes. Lo peor de esa época fue tener que estudiar/aprender disciplinas que no me llamaban en absoluto, sobre todo los tres primeros años de carrera, donde tocas un poco de todo te guste o no. Es algo que a veces se me hacía tedioso pero desde luego no negaré que también fue enriquecedor. 


En 2015 comenzaste tus andanzas como portadista con el libro “El sueño inefable”, y tras él, ”La huella del cazador”, que en esta ocasión contaba con quince ilustraciones en blanco y negro en su interior. ¿Cómo fueron estas primeras experiencias? 

En realidad empecé mucho antes a hacer portadas, solo que eran para cosas mías personales, pero a nivel profesional es cierto que la cosa empezó a despuntar en 2015. Y ya respondiéndote a la pregunta, tanto en “La huella del cazador” como en “El sueño inefable” tuve una excelente experiencia, los escritores me dieron absoluta libertad creativa y eso siempre es una gozada. 

En el caso de "La huella" tuve que salirme un poco de mi zona de confort, cosa que me suele gustar porque me encantan los retos. Se me ocurrió hacer una portada que tuviera un aire a cartel de terror ochentero (tipo Evil Dead o Maniac), donde por lo general todo lo realizaban a mano, y yo normalmente trabajo en digital, por comodidad más que nada, así que tuve que imitar el estilo tradicional y fue divertido. En cuanto a la portada de "El sueño inefable" fue un poco evolucionar la misma técnica que usé en "La huella", ya que el autor, vio el trabajo que hice en ese primer libro y quedó fascinado con el sabor ochentero que transmitía. De modo que me pidió hacer algo similar pero partiendo de la idea original que tenía para su portada. Así que repetí la misma fórmula a nivel técnico, hasta encontrar su propia identidad y listo, otro cliente satisfecho. En verdad les guardo mucho cariño a ambos trabajos porque fueron el inicio de una etapa que aun estoy disfrutando. 




Tus obras más reconocibles son las portadas creadas para el escritor de fantasía Cosmin F. Stircescu. Tu primer trabajo con él fue " Orfus: El ocaso de los Or' uka", y un año después la segunda edición de "Leyendas de Erodhar". En ambas portadas vemos la gran influencia que ejerce sobre ti el mundo del videojuego. ¿Has considerado la opción de ejercer de artista en alguna empresa dedicada al sector? ¿En qué videojuego te hubiera gustado formar parte del equipo? 

Formar parte del equipo de diseño de un videojuego triple A es uno de mis sueños más húmedos. Soy un gran aficionado a los videojuegos desde siempre. Me compro todas las novedades que puedo, me trago making of, me pillo libros de arte videojueguil, soy fan de muchísimos artistas del mundillo (Eytan Zana, Andy Park, Cecil Kim, Izzy, Ryan Church...) En general estoy muy influenciado por los videojuegos porque es otra de mis pasiones. Cuando descubrí que el arte y los videojuegos iban de la mano básicamente quería formar parte de ello, no sabía cómo ni qué hacer para conseguirlo pero tenía claro que eso sería uno de mis objetivos en la vida. 

Poco a poco he ido picoteando en el mundillo, haciendo mis primeros pinitos en juegos y aplicaciones para móviles, y trasteando en proyectos independientes más serios. Mi idea es seguir creciendo en el sector, dedicarme profesionalmente a la creación de videojuegos y vivir de ello.

En cuanto a la última pregunta, me hubiera fascinado participar en el proceso creativo de The last of us, primero porque soy un fan enfermizo de todo lo que hace Naughty Dog y segundo porque me chiflan las ambientaciones postapocalípticas. También me “conformaría” con haber participado en cualquiera de los God of war que han salido. Me encanta el arte tan brutal que hay detrás de estas producciones, tanto todo el trabajo previo en 2D, como el 3D, pasando por las animaciones o la música... ¡es todo tan inspirador y fascinante! Por eso sigo sin comprender que exista gente que aun se pregunta si los videojuegos son arte. 

Has aportado trabajos tuyos a varias antologías como " Manual de supervivencia", o "La cosecha del arco iris". Pero la que más llama la atención, sería tu participación en "Éxtasis", donde no solo colaboras junto a la ilustradora María Pizarro (la menda lerenda) en la portada, si no que nos deleitas con un microcuento erótico para este libro de contenido para adultos. ¿De dónde viene esa faceta escondida?¿Te animarías a escribir e ilustrar tu propio libro?

Lo de "Éxtasis" ha sido algo tremendamente especial, y te agradezco públicamente que me animaras a participar. Fue como desenterrar una parte de mí que tenía olvidada. Hacía años que no escribía nada y fue revitalizador. El gusanito de la escritura empezó cuando tenía, no sé, ¿12-13 años? Por esa época estaba flipado dibujando cómics, pero antes de realizarlos me gustaba currarme mis guiones. Abría el Word, me ponía a escribir como si de una novela por capítulos se tratara y luego la idea era adaptar eso al lenguaje del cómic. Pero entonces descubrí que era más rápido escribiendo que dibujando, cuando me daba cuenta igual tenía ya escrita hasta tres entregas de una saga y la parte dibujada no pasaba ni del prólogo de la primera parte. Así que hubo un periodo de mi vida en el que escribí mucho porque simplemente avanzaba muy rápido las historias que quería contar, y me gustaba ver a dónde llegaban los personajes. Era como engancharte a tu propia novela, me podía el ansia y quería saber lo antes posible cómo encajaban todas las piezas de la historia.

La cosa decayó cuando me hice consciente de que escribir se me daba como el culo. Me volvía a leer las historias y hacían agua por todos lados. Los personajes eran planos, tenía faltas ortográficas que ni existían, todo era demasiado penoso y triste... digamos que si clasificaran mi desarrollo artístico como el de Picasso, esa etapa de escritura sería mi "período azul" (risas). Luego supongo que la novedad pasó y poco a poco me fui aburriendo y lo dejé de lado. Escribir me gustaba, y estuvo bien por un tiempo, pero nunca llegó a satisfacerme a tan altos niveles como el dibujo.

Años después volví a escribir cosas en mi blog, pero ya nada tan elaborado como lo de aquellos primeros años. Me volvió a motivar el hecho de que la gente participara con sus comentarios e impresiones. Muchas de esas opiniones llegaron incluso a influir en las tramas. Otras veces los lectores descubrían futuros giros narrativos y yo intentaba sorprenderlos tirando por otro lado, y cosas así. Fue adictivo pero de nuevo algo anecdótico. Sinceramente no me veo escribiendo un libro en un futuro cercano. No es lo mío. Quizás algo híbrido donde haya más dibujos que texto... podría ser. O tal vez la cosa se materialice en forma de cómic, quién sabe, el caso es que de momento nada de todo esto es una de mis prioridades actuales. Lo de “Éxtasis” ha sido solo algo puntual, así que no os preocupéis, estáis a salvo del Elías escritor (risas).  




Tras diseñar el logo y la imagen de Ediciones Arcanas, parece que ésta editorial te tiene fichado. ¿Te sientes cómodo en el mundo editorial? ¿Cómo es tu proceso de creación de portadas? ¿Qué géneros literarios te gusta ilustrar y con cuales te sientes menos cómodo?

Sí, Ediciones Arcanas me ha esclavizado (risas). No, en realidad tanto a Cosmin como a Saray; las mentes pensantes detrás de la editorial, les agradezco mucho todas las oportunidades que me están ofreciendo y su eterna fe ciega en mí. Ahí hemos hecho una pequeña alianza con la que poder hacer realidad los sueños de muchos escritores que están empezando, y de otros tantos que ya llevan un tiempo en el mercado. Precisamente al tema de las portadas le estamos dando mucha importancia, nuestra intención siempre es conseguir una cubierta con aspecto profesional, que transmita la esencia del género de la historia y que resulte atractiva para el lector. Esto último es lo más importante porque al fin y al cabo la portada es lo primero que se va a ver, y si no entra por los ojos hay un alto porcentaje de que el posible lector no compre el libro. Para conseguir esas metas normalmente yo hago y superviso todo el trabajo, pero también existe la posibilidad de que nos lleguen autores que ya tienen toda su portada materializada, así que en esos casos como no tengo mucho margen para meter mano, lo que hago es asesorar al cliente e intentar remediar posibles errores, hasta el punto de proponer alternativas si lo veo necesario.

De momento el trabajo es bastante diverso y divertido porque no siempre me centro en hacer las ilustraciones de las portadas, en la mayoría de casos hay que buscar fotos en un banco de imágenes (es la opción barata) y hacer algún que otro retoque fotográfico si es necesario. Otras veces ya nos llega el autor con todo elegido, como decía, y yo simplemente paso a supervisar. Pero a lo que quiero llegar es a que no solo me encargo de crear la portada, si no que me ocupo también de diseñar toda la estética de la cubierta exterior del libro. Eso incluye crear el logo, buscar las tipografías adecuadas, maquetar la portada... etc. Me gusta poder controlar todos estos aspectos porque muchas veces me he encontrado con el problema de entregar mi ilustración a una editorial, y que luego ésta destroce tu trabajo deformándolo, cortándolo por donde no se debe o descentrando alguna cosa. Como persona perfeccionista que soy, odio todo eso e intento evitárselo a los clientes. 

En cuanto al proceso que hay detrás de cada portada diré que en todos los casos es muy similar. Me leo el libro o el pasaje concreto a ilustrar y propongo ideas materializadas en forma de bocetos. Cuando le dan luz verde a una de esas ideas prosigo mi trabajo y lo mejoro teniendo siempre presente la opinión del escritor. Por último intento que el resto del diseño de la cubierta esté en armonía con el dibujo. Busco colores que llamen la atención o tengan algún significado con el tema que trata el libro. Lo mismo con el logo o la tipografía. En mis portadas nada queda al azar, me gusta que todo tenga un motivo y que aporte al resultado final. 

Respecto a la última pregunta, me siento bastante cómodo trabajando en el género de fantasía medieval, pero básicamente porque es lo que más nos llega. Suele ser el género estrella y eso ha hecho que me acostumbre a dibujar espadas y armaduras. Como esto siga así pronto me vestiré de caballero y atacaré molinos de viento (risas). En fin, por lo general me siento cómodo haciendo casi cualquier cosa de cualquier género, siempre trato de ir más allá y si el trabajo significa un desafiante reto me lo tomo aun más en serio. 

Tu último trabajo lo podemos encontrar en la portada de "Los reinos de Gruhmnion" de la escritora Soraya del Ángel Moreno. Cada vez te superas más. ¿Cuáles serán tus próximos retos y proyectos?


Pues actualmente, además de estar haciendo más cosillas en Ediciones Arcanas (¡se viene “Leyendas de Erodhar” parte 2!), estoy trabajando de nuevo con Juan Miguel Fernández en el relanzamiento de "La huella del cazador". La novela ahora mismo está descatalogada y queremos sacar una nueva edición que traiga cosas inéditas, como otras historias o bocetos de las ilustraciones. Además, me estoy currando un booktrailer animado para la promo del libro que recreará una pequeña escena. A ver cómo queda porque la animación no es precisamente mi campo, pero ya sabes, me gusta mucho retar mis habilidades y aprender cosas nuevas. 

Luego estoy inmerso con unos amigos en un proyecto de videojuego independiente desde hace unos años. Se tratará de un videojuego en 2D de scroll lateral y hasta ahí puedo leer. Es lo más ambicioso en lo que he trabajado dentro del mundo de los videojuegos, así que espero que la cosa llegue a buen puerto.

También en algún momento me gustaría sacar un libro de ilustraciones de estos tipo “el arte de”, es como una espinita que siempre he tenido clavada y ahora es el momento en el que me veo más capacitado para ello. 

Por último me he unido hace nada a un grupo de personas que están creando un juego de rol de mesa llamado The Cthulhu Hack. Me centraré en ilustrar el bestiario del juego mientras una tal María Pizarro (guiño, guiño) dirige el arte e ilustra otras partes del proyecto. No veo el momento de empezar, creo que será muy divertido. 

Para terminar, darte mil veces las gracias y hacerte una última pregunta: ¿eres feliz?

No, no soy feliz. Es más, creo que después de terminar aquí, lo primero que haré será cortarme las venas por haber aportado a la entrevista respuestas tan insípidas (risas). Ahora en serio, trabajo en lo que me gusta, llevo la vida que quiero, estoy rodeado de gente que admiro… me parece que no me queda otra que ser feliz porque de momento he cumplido casi todas mis metas. De todas formas soy de los que piensan que deberíamos disfrutar más del trayecto que de la meta. Como dice la filosofía budista: “No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino”. Nos solemos centrar demasiado en el tema de alcanzar nuestros objetivos, tratando así de encontrar la felicidad cuando lo conseguimos,  y esto hace que continuamente pasemos por alto las cosas que realmente nos pueden hacer sentir en armonía. Tenemos que aprender a detenernos, reflexionar y disfrutar de las pequeñas cosas que nos ha dado el día. No es fácil porque la vida suele ser puñetera, pero creo que de esta manera nos podemos codear más veces con la felicidad que estando continuamente obsesionados con alcanzar nuestros anhelados sueños. 

En fin... muchas gracias a ti, María, y a todo el equipo de Chica Sombra, por darme la oportunidad de expresarme y contar mis movidas. Ha sido un verdadero placer. Cuando reflexione al final del día, esta entrevista será una de esas pequeñas cosas que han contribuido a mi felicidad de hoy. ¡Gracias!

Página web: https://www.artstation.com/santosart
Correo: artesantos@hotmail.es


Tamara López

15 comentarios:

  1. Muchas gracias por la entrevista.
    Vaya labor más bonita... y oye, gracias por darme a conocer a alguien nuevo.
    BEsos.

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  2. Bellas artes es mi carrera frustrada, a mí me encantaba pintar pero el dibujo no era mi fuerte. Así que ver lo que son capaces de hacer determinadas personas me flipa!

    Besitos

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    1. Nunca es demasiado tarde para seguir aprendiendo. Si dibujar te llama la atención te animo a que sigas dándole caña aunque sea a nivel de hobby. El truco está en no parar de practicar ^_^

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  3. Trabajar en lo que mas te gusta, el sueño de cualquiera... Gracias por esta estupenda entrevista y dile a Elias que no se corte las venas, que luego la sangre es complicada de limpiar, jeje. Besos

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    1. Tomo nota, Marina jaja! Pondré algunos plásticos en plan Dexter o algo así ;)

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  4. Qué trabajo tan bonito el de ilustrador y qué capacidad hay que tener. Yo soy una negada. Toda mi vida haciendo monigotes porque no me sale otra cosa. Gracias por la entrevista. Besos

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  5. Contar con Elías para mi portada ha sido una experiencia realmente gratificante. Enhorabuena por la entrevista, me ha encantado saber más cosas de este fantástico artista.

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    1. Tienes que dejar de ir por ahí diciendo esas cosas que al final me las voy a creer jaja! Muchas gracias, Soraya!!

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  6. Gracias por la entrevista, muy buena.
    Besos.

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  7. Hola! Genial entrevista como siempre. Las ilustraciones son increíbles.

    Un saludo!

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    1. Muchas gracias, por la parte que me toca, Beatriz!! :)

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  8. Me parecen unos trabajos increíbles, es un artista genial. Gracias por acercarnos la entrevista!!

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    1. Me hace muy feliz que pienses esos de mis dibujillos. Muchas gracias, Saruski!! :D

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  9. ¡Hola! Admiro muchísimo a la gente que se dedica a las Bellas Artes porque yo soy tan mala en todo lo relacionado con eso... Un besote :)

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  10. Hola!!
    Gracias por compartir la entrevista.
    Las ilustraciones son fantásticas.
    Besitos :)

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