Wonder Woman: Warbringer, o cómo cambiar tu destino



Escritor: Leigh Bardugo

Colección: Novelas gráficas de DC Comics

Materia: Aventura, Acción, Superhéroes

EAN9788418002793

ISBN978-84-18002-79-3

Páginas: 200


Sinopsis:

¡Al fin llega en formato de novela gráfica la espectacular historia de Wonder Woman escrita por la autora número 1 del New York Times Leigh Bardugo! 

Diana se encuentra en una situación difícil: ha roto la ley de las amazonas para salvarle la vida a una mortal, Alia, que resulta ser una descendiente de Helena de Troya, alguien capaz de ocasionar guerras que podría poner el mundo en peligro. Ahora Diana y Alia tendrán que luchar contra un ejército de enemigos, tanto mortales como divinos, que quieren o bien destruir o bien hacerse con el poder de la guerra.


Opinión personal de Tony Jiménez:

Volvemos con Editorial Hidra. Volvemos con DC. Volvemos con las novelas gráficas para jóvenes adultos protagonizadas por algunos de los más populares personajes de la editorial. No, no habéis tenido que esperar mucho desde el análisis de la notable "Teen Titans: Raven", aunque el volumen que reseño hoy es algo distinto a los anteriores que hemos tenido en la presente web. Haciendo un poco de memoria, pero no demasiada porque tenemos que centrarnos en la historia que hoy nos ocupa, hemos tenido por aquí "Harley Quinn: Cristales rotos" y el mencionado volumen "Teen Titans: Raven", ambas obras protagonizadas por versiones adolescentes y muy novatas de dos de las ¿heroínas? más queridas de la editorial DC, aunque, siendo minuciosos, habría que señalar que la señorita Harleen Quinzel siempre ha sido considerada más una villana entrando últimamente en la denominación de antiheroína, mientras que Raven sí que ha sido una antiheroína que ha logrado ir convirtiéndose poco a poco en una superheroína de pleno derecho. Ahí estriba una de las primeras y esenciales diferencias de "Wonder Woman: Warbringer" con respecto a los cómics señalados, terminando antes si subrayamos las similitudes.


En la historia, Diana es una adolescente que está empezando a descubrir su verdadero potencial. Sus orígenes (no es una amazona como las demás) la sitúan en una situación marginal, donde no sólo se siente distinta al resto de las habitantes de la isla de Themyscira, sino también por debajo de lo que se espera de ella, en especial, en lo referente a su madre, la reina Hipólita, a quien cree que siempre decepciona. En ese aspecto, sí que nuestra Diana (porque, a pesar de que mantenga muchos de los rasgos de la Wonder Woman más clásica, es una nueva vuelta de tuerca al concepto del personaje) se acerca a la Harley Quinn de "Cristales rotos" y a la Raven de lo que podría ser ya una saga de "Teen Titans". Por supuesto, como en las anteriores novelas gráficas, se tratan temas como el feminismo, la pluralidad sexual, el racismo y el empoderamiento. Al respecto, en "Wonder Woman: Warbringer" podríamos dividir estos momentos en dos actos diferenciados; el primero, cuando Alia Keralis le muestra a Diana la civilización actual, dándonos viñetas geniales; el segundo, desde que se unen los amigos y conocidos de Alia hasta el final. De entre los dos, personalmente, me quedo con el primero, con ese choque cultural entre lo que conoce Wonder Woman (quien todavía no es Wonder Woman, ojo) y nuestra civilización. Ya en Themyscira, Diana le cuenta a Alia, por ejemplo, que las leyendas sobre héroes suelen ser falsas, vestigios absurdos de los hombres para creer que son más de lo que una vez fueron. Al llegar a Nueva York lo comprueba de primera mano, con continuas miradas cobardes y comentarios fuera de tono que corta sin ningún miramiento. 


Dejamos para más adelante ese ir de más a menos del tomo para detenernos en las distancias marcadas con respecto a los cómics mencionados. ¿No parece que sigan la misma línea? ¿E incluso un tono prácticamente igual? Sí, claro. Sin embargo, lo primero que hay que recordar es que Wonder Woman es una superheroína y, además, una de las más grandes del mundo de los cómics, colocándose entre las tres primeras de DC, formando la llamada Trinidad junto a Superman y Batman. Si Raven es la desconocida y Harley Quinn el icono pop de nuestra cultura contemporánea, Wonder Woman, Diana Prince, es la guerrera, la heroína pura, la contrapartida femenina de Superman (o Superman su contrapartida masculina, claro), aglutinando en su personalidad todas las nobles características que debe poseer un superhéroe, sea cual sea su sexo, sea cual sea su género. Precisamente, el encuentro entre Alia, el motor que mueve la trama principal, y Diana se da porque esta última la rescata de un "accidente" marítimo, renunciando a una carrera que tenía ganada, y que le podría haber dado otra reputación entre las amazonas. ¿Más ejemplos? Cuando Ali conoce de principio a fin su naturaleza de Warbringer (descendientes de Helena de Troya capaces de provocar guerras, devastación y conflictos allá por donde pasen) una de sus reacciones es la de suicidarse si no consiguen curarla, solicitando a Diana que la mate. Por supuesto, nuestra protagonista se niega y... Tendréis que leer el cómic para saber cómo acaba. ¡Demasiado he contado ya!

Mientras que la aventura de Harley Quinn tenía más componente de denuncia social y los ingredientes de la de Raven tiraban más por el drama adolescente, Wonder Woman no deja de ser un cómic de superhéroes, en muchos sentidos, a la antigua usanza. Precisamente, si va de más a menos es porque se pierde un poco en sus últimos capítulos, quizá por no saber mezclar del todo los conceptos de los cómics clásicos de capas y trajes de licra con otros más modernos, quedando desequilibrado el conjunto entre las conversaciones y problemas más personales de los protagonistas y las escenas más espectaculares de Wonder Woman contra sus enemigos mágicos. ¿Culpa de Louise Simonson, la reputada guionista del volumen, toda una institución tanto en Marvel como en DC? Supongo que no sería justo decir que sí, dado que, y aquí tenemos otra de las claras diferencias de "Warbringer" con "Cristales rotos" y "Raven", tenemos entre menos una obra que adapta otra, en concreto, una de las populares novelas de DC Icons, publicadas entre 2017 y 2019, con algunos de los principales personajes de la editorial protagonizando historias donde se reiniciaban sus orígenes, al más puro estilo de la línea Ultimate de Marvel, convirtiéndose en adolescentes (¿os suena de algo?) en la mayor parte de los casos. Ahora, esos Icons están siendo adaptados en forma y fondo como novelas gráficas, y no desentonan lo más mínimo con respecto a las otras, no. En este caso, Simonson sustituye a Leigh Bardugo, como bien indica la potente portada de "Wonder Woman: Warbringer". Como ilustradora tenemos a Kit Seaton, quien no es la parte más fuerte de la obra, me temo, y es chocante, porque es muy capaz de darnos viñetas muy, muy potentes para luego regalarnos otras a las que les falta empaque, como, por ejemplo, muchas del último enfrentamiento entre Wonder Woman y... cierto enemigo ¿inesperado?



Hay que reconocer que Hidra lo ha vuelto a hacer (y van ya...), apostando de nuevo por un tomo de tapa blanda, con un precio muy ajustado y con una historia que, perfectamente, podría valer para un proyecto fílmico y/o televisivo protagonizado por la Mujer Maravilla. "Wonder Woman: Warbringer" queda por debajo de algunos de los tomos de novelas gráficas de DC, dirigidas a un público joven adulto, ya publicados por la editorial ("Cristales rotos" sigue estando en cabeza, por cierto), pero eso no significa que sea un mal cómic, en absoluto. Como los mencionados con anterioridad, nos encontramos ante un proyecto que puede ser leído incluso por quien no sepa nada sobre el personaje, nada de nada, pues en sus páginas nos explican lo esencial para comprender de dónde viene Diana Prince y hacia dónde va, siempre por sus propios medios, buscando un destino que, originalmente, no se le tenía preparado. Al mismo tiempo, es una lectura imprescindible para aquellos aficionados a Wonder Woman desde hace años. Me refiero, por supuesto, a sus fans acérrimos. Es una publicación con tantas virtudes que se hace difícil no incluirla en nuestras estanterías, y no digamos ya si somos completistas de estas novelas gráficas y las novelas de  DC Icons. En pocas palabras, la unión entre Hidra y la Distinguida Competencia de Marvel es cada vez más fructífera, dejándonos obras que son muy necesarias en nuestros días, y no sólo por su carácter fuera de continuidad o por los populares personajes que las protagonizan, sino también, y más importante aún si cabe, por las reivindicaciones que llevan a cabo, las cuales, espero, continúen vigentes en los próximos proyectos del mismo tipo. 




Tony Jiménez

7 comentarios:

  1. ¡Qué interesante! Tengo pendiente adentrarme más en este género =)

    ResponderEliminar
  2. Los asuntos de superheroes nunca me han atraído, pero será que durante meses mis sobrinas me han tenido viendo pelis de Escuadrón no se qué, Capitán no se cuantos...el caso es que ahora hasta lo leería y me quedaría tan pancha.

    Besitos.

    ResponderEliminar
  3. Hola! no soy muy fan de Wonder Woman, pero la ilistracion me encanta, asi que me lo apunto, solo por verlas merece la pena leerlo. Besos

    ResponderEliminar
  4. Gracias por la reseña. Nunca me han atraído los superhéroes y en casa tampoco le gustan a nadie así que lo dejo pasar
    Besos

    ResponderEliminar
  5. No sabía que había un comic de esta novela (que aun tengo pendiente por leer) ¡Pinta genial! Gracias por la reseña
    Besos!

    ResponderEliminar

Susúrranos entre sombras lo que te ha parecido la entrada...